La región se enfrenta a dilemas morales que los líderes latinoamericanos han postergado en lugar de resolver. Estos dilemas, sumados a malas prácticas, dejan sin debate ni resolución los problemas reales de la región.
Existen dificultades conceptuales para comprender la naturaleza de los sistemas democráticos de la región, lo que hace que las malas prácticas se conviertan en la norma.
Problemas en democracias
La región es testigo de casos que deberían captar la atención pública y suscitar una respuesta adecuada. Ciertas democracias han sido vaciadas de su esencia democrática, con cooptación de la Sala Constitucional y de la autoridad electoral, restricciones a la libertad de expresión y persecución judicial de opositores.
Estas democracias plantean un grave problema: aquellos que antes recurrían al voto popular para expresar su descontento, ven ahora cómo se desvanece esa capacidad de oposición, junto con la libertad de expresión.
Relaciones con dictaduras
Otro dilema moral no resuelto en la región concierne a las relaciones que los países mantienen con las dictaduras del continente. La característica definitoria de la estupidez es la convicción de que uno es mucho más inteligente que los demás y no necesita actuar éticamente.