Sonia Vásquez Luna se quedó con la elección especial del distrito 20 de la Cámara de Delegados de Virginia y ocupará la banca que Michelle Maldonado dejó vacante en mayo por motivos familiares. La concejal saliente de Manassas superó al republicano Nate Fritzen en un territorio de mayoría demócrata, con casi el 70% de los votos escrutados en los 15 distritos electorales, según los recuentos difundidos por portales del norte de Virginia.
El distrito abarca Manassas, Manassas Park y localidades vecinas, una zona donde Maldonado había ganado con holgura en sus dos presentaciones anteriores.
Una campaña con el bolsillo y el transporte como ejes
La plataforma de Vásquez Luna puso el foco en el costo de vida, el respaldo a los sindicatos y la expansión del transporte regional. Desde el bloque demócrata de la Cámara de Delegados señalaron que su incorporación consolida una mayoría de 64 escaños.
En materia de movilidad, la nueva delegada propone sumar bicisendas y senderos peatonales en Manassas para descomprimir el tránsito y mejorar la seguridad de quienes circulan a pie o en bici. También impulsa una red de colectivos para trabajadores que una Haymarket con Innovation Park.
"Vamos a trabajar con la Asamblea General y con el Departamento de Transporte de Virginia para que el transporte público sea seguro, accesible y fácil de usar", planteó la dirigente.
En el plano laboral, su agenda incluye derogar la ley estatal de derecho al trabajo, resguardar la negociación colectiva y asegurar condiciones equitativas para los trabajadores. A eso suma más programas y fondos para la educación técnica y profesional, con el objetivo de acercar a los estudiantes al mercado laboral.
Otros dos puntos de su plataforma: subvenciones para que los gobiernos locales contraten intérpretes de lengua de señas estadounidense en las sesiones oficiales y una reforma a la Ley de Libertad de Información de Virginia para limitar los cobros elevados por pedidos de registros públicos.
De El Salvador a un concejo con 150 años de historia
Vásquez Luna llegó desde El Salvador en la Navidad de 2001, con 19 años. Había cursado Contabilidad Pública en la Universidad de El Salvador, pero emigró sin manejar el inglés y sin recursos, según contó en una entrevista con Voz de América.
Sus primeros trabajos fueron en limpieza de oficinas, con el salario mínimo de entonces: USD 5,25 la hora. Después estudió inglés, se recibió en el Northern Virginia Community College y pasó a trabajar en mantenimiento.
Su primer paso en la política llegó cuando quisieron cerrar su curso de inglés como segunda lengua en Falls Church. Vásquez Luna expuso ante la junta escolar del condado de Fairfax para pedir que no se recortaran los fondos y la clase siguió en pie.
Más tarde se sumó como traductora en elecciones, colaboró con votantes y trabajó en centros de votación. Su llegada al Concejo Municipal de Manassas la convirtió, según su propio testimonio, en la primera concejal inmigrante, latina e hispana en los 150 años de la ciudad.
La dirigente remarcó que los latinos son el grupo más numeroso de Manassas y reclamó más presencia en los ámbitos de decisión. También señaló que 13 de los 17 centros educativos cuentan con programas técnicos, una formación que considera clave para que los estudiantes accedan a los empleos disponibles en la zona.