Sebastián Graviotto contó en redes sociales un episodio de la terapia que inició junto a Juana Repetto para su hijo Belisario, de cinco años. La consulta arrancó en medio de la separación de la pareja y después de la llegada de Timoteo, el segundo hijo en común. El instructor de esquí relató que la psicóloga le hizo una devolución que lo movilizó: cuando le confesó que a veces se quiebra frente al nene, la profesional le respondió que él es el adulto y que le toca sostener ese lugar.

Por qué decidieron empezar

Graviotto explicó que la decisión no nació de una alarma puntual por una conducta del chico, sino de la necesidad de darle un espacio propio mientras la familia se reacomoda. Según contó, lo hablaron con Repetto y coincidieron en que Belisario estaba atravesando varios cambios a la vez.

"Charlamos por qué lo mandamos, y es por lo que está atravesando: el nuevo hermanito, nuestra separación", señaló el exparticipante de Gran Hermano.

El objetivo, según sus palabras, era que el nene tuviera contención durante el proceso. "Queríamos que tuviera un poco de apoyo. No es que estábamos preocupados, pero sí sentíamos que había que ocuparse", agregó.

La devolución que lo incomodó

En las primeras sesiones, la terapeuta les indicó que Belisario estaba buscando límites dentro de la nueva organización familiar. Graviotto aprovechó para plantear una situación personal: le dijo que en algunos momentos se siente desbordado y que llora delante de su hijo.

"Se lo conté para ver qué opinaba, porque me siento superado por la situación", recordó.

La respuesta de la profesional fue directa: el adulto debe conservar ese rol y no trasladarle al chico la responsabilidad de su malestar. "Vos sos el papá y tenés que poner el límite. Vos sos el adulto y los estás poniendo a ellos en la posición de adultos", fue la frase que Graviotto repitió al compartir el consejo.

La especialista también aclaró un matiz importante: que un nene vea llorar a un adulto no es un problema en sí mismo. Lo que cambia la ecuación es si el chico siente que tiene que consolar o hacerse cargo de ese llanto. "Es muy distinto si ellos sienten que tienen que hacerse cargo de lo que me pasa o me tienen que venir a consolar", resumió el instructor.

Un antecedente reciente

Días atrás, Graviotto había salido a responderle a Malena Pichot después de que en su programa se cuestionara su rol como padre a partir de un video. El ex de Repetto rechazó que se evaluara su participación en la crianza por una publicación en redes y defendió la organización familiar que sostiene con la madre de Belisario y Timoteo.

Según aclaró entonces, las imágenes que generaron la polémica formaban parte de un contenido humorístico para una campaña publicitaria de una aspiradora. "Al final tanto feminismo para terminar midiendo cómo soy como padre por una remera y un sillón", había expresado. También negó que estuviera de vacaciones: "Estoy en mi casa, no estoy en la playa. Vieron agua atrás y me inventaron vacaciones, abandono y una organización familiar".

Con la terapia de Belisario en marcha, Graviotto y Repetto continúan reorganizando la crianza compartida de sus dos hijos tras la separación.