El Estado argentino, mediante los registros digitales SISA y ARCA, cuenta con datos detallados del campo desde la declaración de superficie hasta la liquidación final de granos. Con esa información, bancos y entidades pueden estimar la capacidad crediticia de un productor antes de que la cosecha se comercialice.

Del registro al análisis crediticio

En la fase de inicio de campaña, los productores declaran en SISA la superficie sembrada, el cultivo y, en algunos casos, el cultivar y la semilla utilizada. Esa información se complementa con la Carta de Porte Electrónica, que registra quién transporta el grano, origen, destino y kilos transportados. Al llegar al depósito, se añaden certificaciones y la Liquidación Primaria de Granos, que vincula la mercadería física con la operación comercial.

"Con la RG 5894/2026 la Liquidación Primaria se conecta directamente a la certificación, cerrando el ciclo de trazabilidad", explicó un funcionario del Ministerio de Agricultura.

Herramientas que integran trazabilidad y financiamiento

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires lanzó BC Explorer, una plataforma que combina legajo digital, datos catastrales, estimaciones agrícolas y monitoreo satelital. Su módulo "Crédito Inteligente" cruza toda esa información para generar en minutos un perfil de riesgo crediticio.

"El módulo permite evaluar la capacidad de pago del productor usando datos reales del campo, no solo proyecciones", indicó un portavoz de la Bolsa.

Además, la herramienta facilita la creación de prendas de cultivo, usando la siembra como garantía para obtener financiamiento, y ofrece seguimiento continuo del cultivo prendado.

Implicaciones para el sector agropecuario

Con ARCA integrando comprobantes, retenciones y pagos a cuenta, el fisco dispone de una visión anticipada de la operación económica del productor. La combinación de datos de campo y fiscales reduce la incertidumbre y permite detectar inconsistencias antes de que se materialicen.

Esta creciente trazabilidad convierte al cultivo en un activo financiero tangible, transformando la forma en que se otorgan créditos en el agro.