El lunes se realizó una rueda de prensa restringida en Buenos Aires, pospuesta por el feriado de Labor Day en Estados Unidos. La reunión, enfocada en la situación económica del país, coincidió con un contexto global marcado por la guerra en el Golfo y un discurso más agresivo de la Reserva Federal.
Contexto internacional
El aumento de la tasa de la Letra del Tesoro estadounidense a 4.78% generó presión sobre los mercados mundiales y encareció la deuda externa, complicando el acceso de Argentina al capital internacional. El expresidente Donald Trump advirtió que, de incrementarse los intereses, EE.UU. podría suspender el comercio con sus principales déficits, una medida que, según analistas, aún no se refleja en los precios de los activos.
Perspectiva local
Consultoras argentinas, entre ellas la firma de Fernando Marull (FMyA), señalaron una mejora en la confianza del sector privado y en la percepción del gobierno. "El frente financiero estuvo mucho más tranquilo", afirmó Marull. Además, destacó que el precio de la soja alcanzó los $480 por tonelada, impulsando la oferta agropecuaria.
El Banco Central reportó que las tasas de interés se mantuvieron en torno al 2 % mensual y que la inflación de agosto quedó cerca del 1.8 %, con una tendencia a la desaceleración en septiembre. Los salarios mínimos y las negociaciones parciales mostraron aumentos que superan la inflación, estabilizando el poder adquisitivo.
Reacciones del mercado
Según Miguel Kiguel de EconViews, "terminó una buena semana para los indicadores financieros", con el dólar estable y el riesgo país en descenso. La combinación de precios de exportación favorables, la reactivación del crédito hipotecario a través del FGS y la menor presión sobre el mercado de bonos corporativos contribuyeron a este clima más positivo.
En política, el gobierno avanzó con la causa de Malvinas y otras iniciativas legislativas, mientras pospuso algunos impuestos a los combustibles. Estas decisiones, junto a la mejora de los indicadores, alimentan la expectativa de un rebote moderado en la segunda mitad de 2026.
"A pesar de este movimiento, el BCRA compra menos reservas por mayor demanda de cobertura", señaló Marull.
"El riesgo país sigue en baja, lo que refleja mayor confianza de los inversores", añadió Kiguel.
El panorama muestra una brecha entre la preocupación internacional y el optimismo interno, con la economía argentina mostrando señales de recuperación sostenida.