Booking.com está bajo la lupa de la Comisión Europea, que abrió una investigación para determinar si la empresa cumple con la Ley de Servicios Digitales (DSA). La revisión se centra en la detección y eliminación de anuncios falsos, la claridad de la publicidad pagada y la gestión de datos de huéspedes.
Motivos de la investigación
La autoridad europea quiere saber si la plataforma controla adecuadamente riesgos como alojamientos inexistentes, suplantación de identidad y ofertas que inducen a pagos fraudulentos. También se analiza si los usuarios pueden distinguir los anuncios pagados de los resultados orgánicos, requisito del artículo 26 de la DSA.
Posibles infracciones
De confirmarse deficiencias, Booking.com podría violar los artículos 34 y 35, que obligan a grandes plataformas a identificar, evaluar y mitigar riesgos sistémicos. La sanción dependerá de la gravedad de los hallazgos.
"Los europeos deben poder reservar sus vacaciones sin temor a ser estafados", declaró Henna Virkkuen, vicepresidenta de Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia de la Comisión.
Antecedente de filtración de datos
El 15 de abril de 2026 la compañía confirmó un acceso no autorizado a información de reservas de varios clientes. Los datos expuestos incluyeron nombres, correos, direcciones y números de teléfono, aunque no se comprometieron datos financieros. La filtración subraya el potencial de uso de esa información para campañas de phishing dirigidas a viajeros.
Reacción de Booking.com
La empresa manifestó su colaboración con la investigación y reiteró su compromiso con la seguridad.
"La seguridad, la confianza y la protección de los datos personales son prioridades fundamentales para Booking.com", afirmó un portavoz de la compañía.
La UE continuará recopilando pruebas y, en caso de detectarse incumplimientos, podrá imponer medidas correctivas o multas según lo establecido en la DSA.