La ONU proyecta que la población en edad de trabajar en China, que llegó a 900 millones en 2009, se reducirá a 300 millones para el año 2100, generando una profunda escasez de mano de obra.
Desafío demográfico
Esta disminución representa una pérdida de dos tercios de la fuerza laboral disponible en menos de un siglo. El envejecimiento de la población y la baja natalidad son los factores que impulsan la tendencia, según el Programa de Población de la ONU.
"El envejecimiento acelerado reducirá la disponibilidad de trabajadores", señaló el Programa de Población de la ONU.
La robótica como respuesta
Ante la perspectiva de una mano de obra escasa, el gobierno chino ha intensificado sus planes de automatización industrial. Se prevé que la inversión en robots y sistemas de inteligencia artificial se duplique en la próxima década.
Empresas locales ya están ampliando sus líneas de producción con máquinas capaces de operar sin intervención humana, buscando mantener la competitividad exportadora.
Próximos pasos
El país ha anunciado incentivos fiscales para la adopción de tecnología robótica y la capacitación de técnicos especializados. El objetivo es compensar la brecha laboral antes de que la reducción demográfica se haga crítica.