Carolina Álvarez, conocida en redes como “Carito Actriz”, habló este lunes en Infobae a las Nueve sobre su interpretación en la nueva miniserie de Netflix, Mis muertos tristes, dirigida por Pablo Larraín. La entrevista reveló los pormenores de su personaje y el proceso que la llevó a ocupar un rol fuera de los estereotipos habituales.

Un personaje con dos caras

"Soy Juli, la sobrina de Mercedes Morán, o Emma, como prefieran llamarme. Tengo una conexión muy profunda y muy sexual con los muertos", declaró Álvarez.

Juli es una joven que, tras vivir en EE. UU., regresa a Argentina en plena pandemia, mostrando una relación conflictiva con su país natal. Según la actriz, la figura evoluciona de una mujer aparentemente abandonada a una especie de diosa interna, una transformación que se despliega "delante de los muertos".

Larraín quiso que la protagonista fuera percibida como una "reina en la cama", una presencia que los fantasmas admiren. "Eso es lo que me gustó tanto del personaje, que aunque está dejada, demuestra mucho más de lo que es", señaló la actriz.

Un casting que tomó un giro inesperado

Álvarez contó que su primera prueba frente a cámara fue un fracaso: "Temblaba, me caía la gota de sudor de la frente". El director, sin descartarla, le pidió improvisar una sonrisa desquiciada, luego llorar y cerrar la escena. "Me propuse confiar en lo que sé hacer, en mis nueve años de teatro", recordó.

El actor Iair Said, a quien conocía por redes, le advirtió sobre la intensidad de algunas escenas, incluidas secuencias de sexo y desnudo, que finalmente formaron parte del proyecto. Álvarez supo del resultado cuando, tras una clase de natación, recibió la confirmación en su móvil y se echó a llorar en la puerta del natatorio.

Visibilidad para cuerpos no normativos

"Agradezco muchísimo el papel, es la primera vez que no me eligen para ser la gorda de la serie", afirmó la actriz.

En lugar de encajar en el arquetipo de la "amiga gordita" que suele servir de alivio cómico, su personaje come y es deseado como cualquier otro, sin que su cuerpo sea tratado como algo extraño. "Esta mina, aunque es gorda, tiene todo un contexto y se muestra como una persona normal", explicó Álvarez.

El salto a la actuación profesional llegó a través de su actividad en redes, donde construyó una comunidad que la impulsó a conseguir este trabajo.

Próximos pasos

Mis muertos tristes adapta cuentos de la escritora Mariana Enriquez y se estrenará en Netflix a finales de este año. La participación de Álvarez abre la puerta a nuevas representaciones de cuerpos diversos en la pantalla argentina.