El ministro de Economía, Luis Caputo, rechazó este lunes en París las alarmas sobre una recesión y explicó que la caída del ritmo de actividad responde a dos grandes bloques: la coyuntura financiera internacional y la incertidumbre política interna vinculada al kirchnerismo.

Riesgo político y su efecto en la inversión

Caputo advirtió que la perspectiva de un regreso del kirchnerismo genera inquietud entre los inversores extranjeros, lo que se refleja en el aumento del Riesgo País y en la paralización de flujos de capital a largo plazo. > "El riesgo electoral influye en las conversaciones con los inversores internacionales", señaló durante una rueda de prensa.

Crítica al indicador EMAE y al crecimiento actual

El titular del Palacio de Hacienda cuestionó la medición desestacionalizada del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), argumentando que muestra variaciones bruscas que no se corresponden con la realidad. "Pasar de +2 a -3 en un mes no es coherente con la transformación que estamos viviendo", afirmó.

Aseguró que la economía acumula 29 meses de crecimiento consecutivo, aunque el ritmo actual se sitúa en torno al 0,2 % mensual. "No estamos en recesión; simplemente crecemos a un ritmo menor por los choques externos y la cuestión política", puntualizó.

Factores externos que frenan la actividad

Caputo señaló que el encarecimiento de la energía y el alza de las tasas de interés en Estados Unidos, niveles no vistos en casi tres décadas, afectan también a la región, reduciendo las proyecciones de crecimiento de países vecinos como Chile y Uruguay.

En contraste, destacó que el Riesgo País ha descendido de entre 2.500 y 3.000 puntos básicos a alrededor de 600 puntos en la actualidad, señalando que la gestión actual busca una visión a 30 años, distinta a los planes de corto plazo del pasado.

Próximos pasos

El ministro reiteró que la política económica se orienta a estabilizar la inflación y a fomentar la inversión a largo plazo, mientras se monitorea la evolución del entorno internacional y la situación política interna.