En la sesión de bonos de Buenos Aires del 20/10/2026, los títulos soberanos argentinos lograron revertir caídas iniciales y el riesgo país cerró en 672 puntos, luego de haber superado los 700 puntos al iniciar la jornada.

Volatilidad externa y presión inicial

Los primeros minutos se vieron afectados por la incertidumbre global tras la escalada de dudas sobre la capacidad de algunas compañías vinculadas a la inteligencia artificial para honrar sus deudas. Esa inquietud disparó la demanda de CDS, seguros contra incumplimientos, y trasladó la tensión del crédito corporativo a la deuda soberana de mercados emergentes, arrastrando a los bonos argentinos a una caída de hasta 1,4%.

Recuperación de vencimientos medios y largos

A medida que el clima financiero se estabilizó, los inversores distinguieron riesgos específicos de empresas y los de la deuda pública. Los bonos con vencimientos medianos y largos repuntaron: el Global 2041 subió 0,94%, el Global 2035 ganó 0,42%, mientras que el Bonar 2029 y el AL41 avanzaron 0,70% y 0,71% respectivamente. Las canastas bajo legislación de Nueva York y argentina cerraron con alzas de 0,30% y 0,23%.

"En esta última etapa de ampliación de spreads nos movimos con el resto del pelotón", afirmó Belisario Álvarez de Toledo, analista de Grit.

Análisis de la curva corta

El segmento más cercano de la curva mostró resistencia: el Global 2029 cayó 0,55% y su diferencial frente al Tesoro EE.UU. se amplió 41 puntos básicos. El Global 2030 también terminó ligeramente a la baja, reflejando una cautela persistente ante los pagos próximos.

Comparación regional y evolución reciente

Según la última serie disponible (hasta el 16/10/2026), el riesgo país había subido de 404 puntos el 10 de julio a 648 puntos a mediados de octubre, un aumento de 244 puntos (60,4%). El cierre de ayer en 672 puntos mantiene a Argentina por encima de sus pares latinoamericanos: Bolivia 485, Ecuador 536, Colombia 220, Brasil 167, Chile 96 y Uruguay 78. El spread argentino supera tres veces la media regional, que se ubicaba en 193 puntos.

A pesar del rebote, el mercado sigue vigilando la disponibilidad de financiamiento externo y la posición de reservas, factores que podrían volver a presionar la percepción de riesgo.