Una fusión entre Tesla y SpaceX podría anunciarse antes de la junta general anual de la automotriz eléctrica, que tiene como fecha límite el 6 de diciembre de 2026. La proyección pertenece a Barclays, que en un informe a sus clientes sostuvo que el atractivo de la operación no está en las sinergias financieras sino en la integración vertical de las tecnologías de inteligencia artificial de ambas firmas. El equipo de analistas que encabeza Dan Levy firma esa lectura.

La expectativa dejó de circular como rumor suelto entre inversores. Para los analistas, el consenso se consolidó en los últimos meses.

"La posibilidad de una fusión entre Tesla y SpaceX se ha convertido cada vez más en la expectativa generalizada", señalaron desde Barclays.

El calendario, un factor que juega en contra

El informe advierte que el anuncio podría postergarse hasta fines de octubre o incluso comienzos de noviembre. Ese retraso, según los analistas, complicaría la aprobación dentro del marco de la junta anual.

El antecedente que alimentó las conjeturas fue la oferta pública inicial récord que completó SpaceX este año. Antes, en enero, había trascendido que la compañía aeroespacial evaluó fusionarse con Tesla y finalmente se inclinó por comprar xAI, la startup de inteligencia artificial creada por Elon Musk, según informó Bloomberg News.

Negocios cruzados y un mismo jefe

Más allá de la especulación bursátil, las dos empresas ya comparten a Musk como director ejecutivo y mantienen una trama de vínculos comerciales. SpaceX adquirió camionetas Cybertruck por más de USD 100 millones. xAI, en tanto, aparece entre los principales compradores de las baterías de escala industrial que fabrica Tesla.

A eso se suma Terafab, un proyecto conjunto para producir semiconductores destinados a los vehículos eléctricos de Tesla, sus robotaxis y los robots Optimus. La iniciativa también contempla un chip diseñado para los satélites orbitales de inteligencia artificial de SpaceX. El propio Musk reconoció ese entrecruzamiento en una conferencia de resultados reciente, cuando afirmó que Tesla se solapa "en tantos frentes con SpaceX".

La votación, el obstáculo central

Para Barclays, el escollo decisivo no es tecnológico ni regulatorio: pasa por los accionistas. Tanto los de Tesla como los de SpaceX deberían aprobar la operación.

"Aproximadamente el 11% del total de votos en circulación en la Junta General Anual de Tesla de 2025 correspondían a 'votos no emitidos por intermediarios', que en la práctica se contabilizan como votos 'en contra'", explicaron los analistas.

Por eso sospechan que Tesla buscará elevar la participación de los accionistas en una eventual votación sobre la fusión. Ese porcentaje de abstenciones técnicas explica, en parte, por qué cualquier demora en el anuncio formal reduciría las chances de aprobación dentro del plazo de diciembre.

Tras la difusión del análisis, las acciones de Tesla se mantuvieron casi sin cambios en las operaciones fuera de horario de las 17:00 en Nueva York, mientras que los títulos de SpaceX registraron una leve baja.