Steve Braithwait, de 55 años y originario de Woodstock, Oxfordshire (Reino Unido), dedicó más de dos años a transformar una pickup Ford F-150 en Michigan, gastando cerca de 25.000 euros. El proyecto resultó en el llamado "Banana Car", un coche de cuatro asientos que circuló por las calles de Kalamazoo y que hoy se menciona entre los autos más raros del mundo.

Origen de la idea

Mientras esperaba en una estación de servicio, Braithwait vio una banana sobre un estante y, según el canal de YouTube Ridiculous Rides, se le ocurrió construir "una banana sobre ruedas con capacidad para cuatro ocupantes". Esa chispa inspiró la reconstrucción completa de la pickup.

"Una banana sobre ruedas con capacidad para cuatro ocupantes", explicó el video de Ridiculous Rides.

Construcción y mecánica

Braithwait desmontó la Ford F-150 y reutilizó su chasis y motor V8, manteniendo la potencia original de la camioneta americana. El proceso requirió adaptar la carrocería para lograr la forma alargada y curvada que recuerda a una fruta. El trabajo se realizó en su propio taller en Michigan, sin apoyo de fabricantes.

Reacción y legado

Al terminar, el Banana Car recorrió las avenidas de Kalamazoo, donde llamó la atención de los medios locales. Con el tiempo, la novedad se desvaneció, pero el vehículo quedó registrado como una pieza única de la historia automotriz, más por su originalidad que por avances técnicos.

El proyecto demuestra cómo la creatividad individual puede convertir una herramienta cotidiana en un objeto de culto dentro del coleccionismo de automóviles exóticos.