La actividad económica argentina acumula en 2026 su tercera peor contracción desde 1993, sin contar la pandemia. Y en ese marco, un informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia puso números a una paradoja: mientras las ventas de varios rubros se derrumban, los márgenes de ganancia de las grandes empresas resisten. El mecanismo que lo explica, según el trabajo, es el ajuste sobre la masa salarial.

El relevamiento comparó cinco grandes sectores entre 2023 y 2026. Alimentos y bebidas, Materiales y construcción y Consumo y otros retrocedieron entre 25,8% y 37,3% en ventas. En la vereda opuesta, Petróleo y gas avanzó 24,3% y Energía regulada, 8,3%. La brecha entre ganadores y perdedores se amplió con la gestión de Javier Milei.

El costo laboral como denominador común

La clave está en lo que ocurrió con los pagos por remuneraciones, beneficios y cargas sociales: cayeron 16,7% en términos reales. Ese recorte permitió que incluso los rubros más castigados por la caída del consumo mantuvieran rentabilidad. El informe lo describe como un factor compartido por todos los casos analizados.

El impacto también se ve en el empleo. Desde noviembre de 2023, más de 370.000 trabajadores registrados perdieron su puesto. La dinámica alcanza incluso a actividades en expansión: en Petróleo y gas, el aumento de la producción no se tradujo en más empleo.

Actividad al filo de la recesión técnica

El EMAE de agosto que publica el INDEC marcó +0,1% desestacionalizado. La economía no rebotó y quedó 3,8% por debajo del cierre de 2025. El arrastre estadístico es de -1,5%: para esquivar la recesión técnica —dos trimestres consecutivos de contracción— septiembre debería haber crecido 8,5%.

La caída de 2026 solo es superada por las de 2001 y 1995, y resulta más profunda que las de 2000, 2002 y 2018. El fenómeno no es uniforme: las grandes firmas de los rubros perdedores están peor que en 2023, mientras las de los sectores ganadores muestran mejores resultados.

Por qué ganan los que ganan

Según los especialistas del Banco Provincia, las actividades que crecen son aquellas traccionadas por factores externos y de oferta más que por la política de corto plazo, y con escasa exposición al mercado interno. En esos rubros, más ventas se tradujeron en más margen. El segmento energético, por caso, opera con retornos sobre ventas promedio del 35%.

El informe deja planteado el eje del debate económico: la caída de la actividad y la pérdida de empleo formal conviven con una rentabilidad sostenida en buena parte de las grandes empresas, apalancada en la reducción del costo laboral.