Flávio Bolsonaro obtuvo 47,11 % de los sufragios en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, frente al 45,07 % de Luiz Inácio Lula da Silva. Ambos candidatos se enfrentarán el 25 de octubre en el balotaje, una contienda que podría modificar el panorama del sector agropecuario argentino.
Un triunfo de Bolsonaro y la competitividad argentina
Según Marcelo Elizondo, especialista en negocios internacionales de la International Chamber of Commerce, la victoria del candidato del Partido Liberal podría fortalecer el real frente al dólar. “Un real más fuerte traduciría en mayor competitividad para los productos argentinos en Brasil y, a la inversa, dificultaría la venta brasileña en nuestro mercado”, señaló.
Elizondo añadió que la apreciación del real también beneficiaría la inversión extranjera, pues “el dólar rendiría más”. Además, una relación política más cercana entre Brasil y Argentina “normalizaría el intercambio diplomático y destrabaría acuerdos comerciales”, según el analista.
Los datos de comercio bilateral muestran que, entre enero y agosto, Argentina exportó a Brasil alrededor de US$8 500 millones e importó US$10 600 millones. De esas exportaciones, US$1 400 millones corresponden a productos agropecuarios, entre los que destaca el trigo, necesario para cubrir el déficit brasileño de calidad y volumen.
"Si gana Bolsonaro, se abre la oportunidad de crear un gran polo económico con apoyo geopolítico de EE. UU.", afirmó Elizondo.
Si prevalece Lula: estabilidad y cautela
En caso de que Luiz Inácio Lula da Silva resulte vencedor, Elizondo prevé una mayor prudencia de los mercados debido al déficit fiscal y la deuda pública brasileña, lo que podría debilitar el real. “Eso encarecería nuestras exportaciones y abarataría las importaciones desde Brasil, ampliando el déficit comercial bilateral”, explicó.
Aunque mantendría una “frialdad y distancia diplomática” entre los gobiernos, el analista asegura que los lazos energéticos, nucleares, agrícolas, industriales y automotrices no se verían interrumpidos, aunque la sintonía para nuevos acuerdos dentro del Mercosur sería más limitada.
Maximiliano Moreno, director del Instituto de Negociaciones Agrícolas Internacionales (INAI), coincidió en que una victoria de Bolsonaro facilitaría una mayor apertura comercial del bloque.
Qué esperar a corto plazo
Independientemente del resultado, el sector agropecuario argentino seguirá dependiendo de la macroeconomía brasileña y de sus necesidades de consumo interno, más que de la afinidad política entre los mandatarios.
"Si gana Bolsonaro tenés la oportunidad de un escenario nuevo de incrementos y, si gana Lula, tenés la posibilidad de mantener el statu quo", resumió Elizondo.
El balotaje del 25 de octubre definirá si el agro argentino experimentará un impulso comercial o se mantendrá en la dinámica actual.