El desafío Max vs 100 tuvo reglas simples: Max Verstappen largaba último en un circuito montado en Silverstone y tenía que superar a cien rivales en un número limitado de vueltas.
El diseño de la pista, la cantidad de participantes y la transmisión por Disney+ y ESPN lo convirtieron en un evento pensado para el espectáculo, con cámaras a bordo y seguimiento en vivo de cada sobrepaso.
Verstappen cumplió con la premisa: completó todos los adelantamientos en 35 minutos y se llevó la bandera a cuadros de una carrera que no suma puntos, pero que le puso algo de picante a la temporada de Fórmula 1.