Ricardo Arriazu, director de Arriazu Macroanalistas, cuestionó este jueves la política del Banco Central de adquirir dólares sin que exista un aumento paralelo de la demanda de pesos. Su intervención tuvo lugar en la 3ª Cumbre Aseguradora Argentina, organizada en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

Compra de divisas sin respaldo de pesos

Arriazu reconoce que la compra de divisas es una herramienta monetaria, pero advierte que el problema surge cuando el Banco Central compra dólares sin que la necesidad de moneda local crezca. Según él, esa práctica “destruye el crédito interno”. > "El problema es que están comprando divisa y no subió la demanda de peso. ¿Qué están haciendo? Destruyendo crédito interno", sostuvo.

Contracción del financiamiento

El economista mostró datos que indican una reducción de 18 billones de pesos en vencimientos y colocaciones de deuda, lo que limita la disponibilidad de recursos para empresas y hogares. La caída del crédito repercute en la capacidad de consumo y de inversión, encadenando un efecto negativo sobre la demanda interna.

Costos de la desconfianza cambiaria

Arriazu recordó que, desde 2003, los argentinos adquirieron oficialmente 261.000 millones de dólares. Su propio estudio estima que el mercado paralelo añadió otros 170.000 millones, elevando el total a cerca de 430.000 millones de dólares. “Los argentinos compraron cuatrocientos treinta mil millones de dólares por desconfianza y miedo a ser estafados. Con eso no hay economía que pueda funcionar”, afirmó.

El especialista concluyó que cada dólar comprado por el Banco Central representa recursos que dejan de circular en la economía nacional, agravando la escasez de crédito y la desaceleración del crecimiento.

Próximos pasos

Arriazu presentó siete oportunidades de expansión para la Argentina y sus proyecciones a mediano plazo, señalando que una revisión del mecanismo de compra de reservas sería clave para reactivar el financiamiento interno.