La pulseada entre Anthropic, la desarrolladora del chatbot Claude, y tres discográficas llegó a su instancia decisiva. Ambas partes presentaron ante la jueza federal Eumi Lee, en California, pedidos de fallo sumario: cada una quiere que la magistrada resuelva el caso sin jurado y a su favor. El conflicto lleva más de dos años y gira en torno a si usar letras de canciones protegidas para entrenar un modelo de inteligencia artificial constituye una infracción de derechos de autor o un uso permitido.

Del lado de la demanda están Universal Music Group, Concord y ABKCO, que en 2024 acusaron a Anthropic de entrenar a Claude con las letras de 499 canciones de su catálogo sin pagar licencia. Su argumento es que el modelo repite esos textos cuando un usuario se lo pide y que esas versiones compiten con las obras originales en el mercado.

El argumento de la empresa

Anthropic sostiene que el entrenamiento es "transformativo": la IA no reproduce las canciones, sino que aprende patrones de lenguaje a partir de ellas y de miles de millones de otros textos. Según la empresa, esa práctica queda amparada por la doctrina estadounidense de "uso justo".

El punto más discutido del expediente es la frecuencia con la que Claude efectivamente devuelve letras protegidas. Anthropic presentó un análisis de 5 millones de conversaciones registradas durante seis meses. De acuerdo a ese estudio, más del 83% de los pedidos que derivaron en la reproducción de letras de las canciones en disputa provinieron de las propias discográficas o de sus representantes, en muchos casos con la intención de sortear los filtros de la plataforma.

"No tiene sentido que un usuario pague por una cuenta de Claude y después intente burlar sus filtros para conseguir letras que están disponibles gratis en internet", señaló la compañía en su presentación judicial.

La empresa también alegó que no puede responder por los intentos de terceros de eludir sus barreras de seguridad, que existen precisamente para impedir ese tipo de contenido.

Un fallo con efecto en toda la industria

El caso se suma a otras demandas contra OpenAI, Microsoft y Meta por el uso de material protegido en el entrenamiento de modelos de IA. La Electronic Frontier Foundation y profesores de derecho de las universidades de Harvard y Santa Clara respaldaron la postura de Anthropic: sostienen que bloquear ese entrenamiento "frenaría una tecnología transformadora" y contradiría el objetivo del derecho de autor, que es fomentar la creación. Las discográficas, apoyadas por cámaras de la industria musical y editorial, replican que habilitar ese uso equivale a permitir que "una empresa multimillonaria copie sistemáticamente obras creadas por personas sin permiso".

No es la primera vez que Anthropic enfrenta un reclamo de este tipo: un grupo de autores de libros la demandó por el mismo motivo y la compañía optó por un acuerdo económico en lugar de ir a juicio. La jueza Lee ya había rechazado en marzo de 2025 un pedido de las discográficas para frenar preventivamente el uso de sus letras, al no encontrar un "daño irreparable", y meses después dejó avanzar los reclamos centrales. Con los pedidos de fallo sumario ya sobre la mesa, resta saber si el caso se resuelve por escrito o termina en un juicio con jurado.