En la transmisión en vivo de Popstars (Telefe), la jurado Ángela Torres dejó su asiento para acompañar a la participante Morena Orellana, quien, al olvidar la letra de su canción, comenzó a llorar y a temblar, y al final recibió la aprobación para continuar en el concurso.
Crisis en el escenario
Morena llegó al programa con una historia personal vinculada a la música; tras la muerte de su abuelo, decidió dedicarse al canto. Eligió “Algo más” de La Quinta Estación para la audición de la segunda fase, pero al llegar al estribillo su voz se apagó y quedó en silencio, con los ojos empañados.
El abrazo y la segunda oportunidad
Al percibir la angustia, Torres se levantó de inmediato. > "¡No, no me llores!", exclamó la jurado. Luego cruzó el escenario y la abrazó, animándola con un "¡Vos podés!". Cuando la joven intentó retomar la canción y volvió a trabarse, Torres le ofreció quedarse a su lado, propuesta que Morena declinó amablemente.
Al concluir la presentación, Torres tomó la palabra y le comunicó que pasaba a la siguiente etapa, pero con una advertencia que quedó en la memoria del programa. > "Te estamos dando otra oportunidad. Creo que tenés una voz preciosa y entendemos que estabas nerviosa. No nos defraudes la próxima", aseguró la jurado, añadiendo que confiaría en ella.
Otros momentos emotivos de la temporada
La empatía de Torres no se limitó a Orellana. Días antes, la participante Florencia Ronconi, de 25 años, se acercó al jurado antes de cantar y relató una lucha contra la depresión. "Vi un video tuyo y no me rendí", confesó, al borde del llanto. Torres volvió a ponerse de pie, la abrazó y le dijo: > "Abracito de las que nos costó mucho. Te quiero, mi amor, mucha suerte, disfrutá tu momento".
Ronconi interpretó a capela “Dangerous Woman” de Ariana Grande; el jurado aprobó su actuación y la mantuvo en la competencia.
Con estos gestos, Ángela Torres se consolidó como una figura que prioriza el apoyo emocional dentro del reality, ofreciendo a los jóvenes talentos no solo una evaluación técnica sino también una mano amiga para sobreponerse al nerviosismo.