El aclamado cineasta Ang Lee, ganador de varios premios Oscar, volverá a la gran pantalla en 2027 después de una etapa de dudas que casi lo aleja del medio.

Inicios y primeros pasos

Nacido en 1954 en Taiwán, Lee empezó estudiando arte tras no lograr ingresar a la carrera que su padre deseaba. Cumplió el servicio militar y luego se trasladó a Estados Unidos para formarse en Bellas Artes, donde la barrera del idioma lo orientó a la dirección. Sus primeros cortometrajes llamaron la atención local, pero tardó años en conseguir su primer largometraje, Manos que empujan (1992), seguido de El banquete de boda (1993), que ya abordaba temáticas LGTBIQ+.

Reconocimientos internacionales

El banquete de boda obtuvo una nominación al Oscar a Mejor película internacional. El año siguiente llegó Comer, beber, amar (1994) sin premios, pero en 1995 dirigió Sentido y sensibilidad, primera producción fuera de Taiwán, cuyo guion le valió a Emma Thompson el Oscar a Mejor guion adaptado. Con La tormenta de hielo (1997) y Cabalga con el diablo (1999) Lee incursionó en el mercado estadounidense.

El auge y el agotamiento

El retorno a Taiwán con Crouching Tiger, Hidden Dragon (2000) le dio cuatro Oscar, el mayor número de su carrera. Tras ese éxito, consideró retirarse, pero tres meses después aceptó dirigir Hulk (2003), su primer proyecto de gran presupuesto. Aunque la película generó ingresos, el proceso lo dejó exhausto y volvió a pensar en colgar la cámara.

"Adelante, haz otra película. Tenés 49 años. No es buen ejemplo para tu hijo", le aconsejó su padre.

Pocos días después falleció su progenitor, y poco después llegó Brokeback Mountain (2005). Inspirado por un relato de Annie Proulx, Lee creó una obra que se convirtió en referente del cine homosexual y le otorgó tres Oscar, incluido el de Mejor dirección.

"Brokeback Mountain me devolvió la pasión por el cine y por la vida", declaró el director.

Legado y futuro

Lee ha mencionado que rodar Tigre y dragón fue mil veces más complejo que Brokeback Mountain, pero ambas películas consolidaron su reputación como un creador versátil, capaz de transitar entre drama íntimo y espectáculo comercial. Tras el reconocimiento de Brokeback Mountain, el cineasta ha mantenido una presencia discreta, aunque se anticipa un nuevo estreno para 2027, que volverá a colocar su nombre en los carteles.

El regreso de Ang Lee a los cines promete reafirmar su influencia en la industria y ofrecer al público una nueva muestra de su estilo singular.