Una investigación publicada en 2025 en la revista Building and Environment analizó a empleados de oficinas en cuatro países y reveló que condiciones físicas específicas favorecen la creatividad.
Los autores hallaron que niveles menores de CO2 en el aire interior se correlacionan con mejores resultados en pruebas de pensamiento creativo divergente. Además, el rango de temperatura entre 22-26 °C se asoció a puntuaciones superiores en esas mismas pruebas.
"Una menor concentración de CO2 se traduce en un mejor desempeño creativo", señalaron los investigadores.
Aire y temperatura, impulso creativo
Ventilar el espacio de trabajo de forma regular ayuda a evitar la acumulación de dióxido de carbono, sobre todo cuando se permanece varias horas frente a la pantalla. Mantener la temperatura dentro del rango mencionado también resulta clave para que el cerebro funcione de forma óptima.
Iluminación y ruido: factores que también cuentan
La luz natural, cuando está disponible, mejora la percepción del entorno y reduce la fatiga visual. En ausencia de suficiente luz solar, una lámpara de escritorio bien posicionada puede compensar la carencia sin necesidad de remodelar la habitación.
En cuanto al sonido, el estudio detectó que niveles de 60 dBA afectan la memoria de trabajo auditiva. No es necesario buscar silencio absoluto; la música adecuada puede favorecer tareas mecánicas, mientras que conversaciones ajenas pueden distraer en actividades que requieren alta concentración.
Qué hacer ahora
Los resultados sugieren acciones simples: abrir ventanas o usar sistemas de ventilación, ajustar el termostato a 22-26 °C, aprovechar la luz natural o complementar con una lámpara adecuada, y controlar el nivel de ruido mediante auriculares o barreras acústicas cuando sea necesario.
Estos ajustes, aunque modestos, pueden transformar un escritorio en un espacio que potencia la generación de ideas y la resolución de problemas.