El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC registró una caída del 2,9 % en julio frente a junio, quedando 1,4 % por debajo del mismo mes de 2025. Ese retroceso reabre la posibilidad de que la economía acumule dos trimestres consecutivos de contracción, condición que se define como recesión técnica.

Causas del freno

Los analistas coinciden en que el consumo privado, la inversión y el crédito fueron los principales motores que se apagaron. Según el economista Martín Polo, “la actividad se frenó porque se le apagó el principal motor: el consumo privado”. La inflación acelerada, la fragilidad del mercado laboral y la pérdida de dinamismo del crédito redujeron la capacidad de gasto de los hogares.

Econviews señaló que, pese a una ligera resistencia del consumo, los indicadores siguen por debajo de los niveles del inicio de la actual gestión. Las ventas mayoristas crecieron 1,3 % y las de centros de compras 0,5 %, mientras que las de supermercados bajaron 0,7 %.

"2026 sigue mostrando una economía en serrucho, que alterna meses de suba y de baja con una tendencia que ahora parece a la baja", indicó el informe de Econviews.

Impacto sectorial y empleo

Los sectores más intensivos en empleo fueron los más afectados. Comercio, industria manufacturera y construcción registraron los mayores descensos en julio, reflejando la dependencia de la demanda interna. Polo explicó: “Los sectores que más empleo demandan son los que más caen y los que andan bien demandan poco”.

Inversión en caída prolongada

La inversión lleva más de un año en descenso. Polo afirmó que “la inversión ya venía cayendo desde hace cinco trimestres”, lo que reduce la demanda presente y la capacidad productiva futura. El profesor Lucas Pussetto (IAE Business School) añadió: “La inversión, por su parte, acumula más de un año de caída y resta demanda hoy y capacidad productiva mañana”.

Perspectivas para el resto del año

Mientras el Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo 0,6 % en el segundo trimestre, algunas consultoras estiman que el crecimiento anual podría situarse entre 1,5 % y 3,5 %, muy por debajo de lo esperado. Econviews calculó que julio y agosto deberían avanzar cerca de 3 % para evitar una nueva contracción trimestral.

Para que el tercer trimestre no termine en negativo, los datos de agosto y septiembre tendrían que mostrar una recuperación excepcional, según los analistas.