El domingo 4 de octubre, dentro de la 29ª edición de la Fiesta Nacional del Cosechero en Morse, el agricultor Oscar “Toto” Policastro, de 97 años, condujo por última vez la cosechadora Deutz que utilizó durante 85 años, para luego entregarla y que sea exhibida en la puerta del pueblo.
Historia de un siglo de trabajo
Toto comenzó a laburar a los 12 años, acompañando a su padre en máquinas que requerían cuatro operarios. "En esa época, en la cosechadora andábamos cuatro personas. Uno manejaba el tractor, dos trabajaban en la plancha y otro la plataforma", recordó. A los 35 años compró su primera cosechadora y se dedicó a la producción de trigo y girasol, cultivos que dominaban la zona antes de la llegada de la soja.
La despedida en la fiesta
El desfile del 4 de octubre incluyó a instituciones, centros tradicionalistas y la maquinaria agrícola local. En vez de participar como cosechero activo, Toto lo hizo como ex‑cosechero, entregando la Deutz para que quede como testimonio de sus campañas. "Hoy el campo es distinto, ya no había soja cuando yo empecé", comentó.
Legado familiar
Su hijo Horacio y su nieto Alejandro continúan trabajando la tierra, ahora bajo la figura de "contratista" agrícola. El taller familiar, impregnado del olor a grasa de motor, sigue albergando tractores modernos, mientras la vieja Deutz entra al pueblo como pieza histórica.
La comunidad espera la próxima edición de la fiesta, que se celebrará entre el 2 al 4 de octubre, manteniendo viva la tradición y el recuerdo de los que, como Toto, marcaron la historia del agro bonaerense.