Cada vez más jóvenes se ven obligados a vivir con sus padres por más tiempo ante la imposibilidad de afrontar los costos habitacionales. Según un relevamiento del Centro de Investigaciones Sociales (CIS) de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), el 44% de los encuestados vive con su madre o padre.

El 26% reside solo, el 21% comparte vivienda con amigos o compañeros y el 6% convive con su pareja. El reporte detalló que el acceso al alquiler constituye el principal condicionante: el 44% de los consultados señaló el costo total de alquiler, expensas y servicio como la principal barrera para emanciparse.

Barreras para la independencia

El deseo de no bajar el nivel de vida es otro factor relevante, con un 15% de los encuestados. La edad mediana de emancipación en la Argentina es de 28,1 años. No obstante, las mujeres se independizan antes, a los 27,1 años en promedio, frente a los 29,2 años de los varones.

Costo de la independencia

La canasta de emancipación asciende a $1.321.651 mensuales a nivel nacional. Este monto se distribuye en tres grandes componentes: el alquiler ($623.726), los servicios ($370.512) y la canasta básica de consumo personal ($327.413). Si se contempla que el salario promedio de un joven ronda los $900.000, independizarse exige, como mínimo, casi un 47% más de lo que percibe la mayoría.

Convivencia y emociones

La convivencia con los padres se percibe como una fuente de contención, pero al mismo tiempo como una limitación. La frustración por no independizarse y la sensación de estancamiento son sentimientos comunes. El 52% de quienes viven con sus padres tiene ingresos menores a los de ellos, mientras que el 9% directamente no tiene ingresos.

Deseo de independencia

Pese al panorama adverso, el deseo de independizarse persiste: el 58% de quienes viven con sus padres tiene intención de mudarse, mientras que un 21% manifiesta dudas y otro 21% no planea hacerlo. La especialista Juana Jurado señaló que la salida de la casa familiar ya no depende solo del deseo de independencia, sino de una combinación de factores económicos, familiares y emocionales.