La petrolera YPF cerró el segundo trimestre con números récord. La utilidad neta alcanzó los US$1205 millones, mientras que el Ebitda se ubicó en US$2804 millones, un 150% superior al registrado en el mismo período del año anterior.

Crecimiento sostenido

El desempeño de la empresa estuvo impulsado por el crecimiento sostenido de la producción de hidrocarburos no convencionales. La producción de petróleo shale promedió 213.000 barriles diarios, lo que representa un aumento del 47% en comparación con el año anterior. > "La producción de petróleo shale es fundamental para nuestro crecimiento", afirmó un portavoz de la empresa.

Inversiones y expansión

Las inversiones de YPF alcanzaron US$1340 millones durante el trimestre, un 16% más que en el año pasado. La mayoría de estas inversiones se destinaron a la actividad no convencional, principalmente en Vaca Muerta. La empresa espera mantener esta expansión y alcanzar los 250.000 barriles diarios hacia finales de 2026.

Resultados operativos

El segmento de refinación también alcanzó máximos históricos, con un promedio de 351.000 barriles diarios procesados. Las ventas de naftas y gasoil aumentaron un 10% en volumen, lo que permitió a YPF cerrar el trimestre con una participación del 59% en el mercado argentino de combustibles.

Planificación futura

La empresa también avanzó con la venta de activos no estratégicos, como parte del denominado Plan 4x4. Una vez concluidas estas operaciones, el 95% de la producción de YPF provendrá de Vaca Muerta. La construcción del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) continuó de acuerdo con el cronograma previsto, con un avance superior al 77% al cierre de junio.

Flujo de caja

El flujo de caja libre fue de US$824 millones, el tercero más alto de la historia de la empresa. Esto incluye un efecto extraordinario por la compra de los activos de Equinor en Vaca Muerta.

La empresa busca concentrar su actividad en los recursos no convencionales y transformarse en una compañía integrada especializada en ese segmento. Con estos resultados, YPF se consolidó como una de las principales empresas petroleras de la región.