Woody Harrelson ha tenido una carrera larga y exitosa en el mundo del cine y la televisión. Sin embargo, hay un momento en su pasado que todavía lo hace reflexionar sobre lo que podría haber sido.
Un comienzo prometedor
En la década de 1980, Harrelson estaba empezando a hacerse un nombre en la industria del entretenimiento. Después de debutar en la gran pantalla con Gatos salvajes, se unió al elenco de la serie Cheers y comenzó a abrirse camino en el mundo de la interpretación a través del teatro.
En 1987, se sumó al dramaturgo John Cassavetes en la obra de teatro A Woman of Mystery en Los Ángeles. Sin embargo, cuando se presentó la oportunidad de asistir a un casting en Roma, Harrelson no dudó en dejar la obra y viajar a Italia.
Una decisión que lo marcó
'Debería haber apoyado a ese tipo', afirma Harrelson sobre su decisión de dejar la obra de Cassavetes. No consiguió el papel en la película y, en lugar de regresar a la obra, decidió seguir adelante con su carrera.
Ahora, Harrelson considera esa decisión como una de las peores de su vida, tanto en el plano personal como profesional. La falta de integridad que demostró al abandonar a Cassavetes es algo que todavía lo hace reflexionar sobre lo que podría haber sido si hubiera tomado una decisión diferente.
Un legado que perdura
John Cassavetes falleció en 1989, a los 59 años, dejando un legado en el cine independiente que todavía se recuerda hoy en día. Harrelson, por su parte, siguió trabajando en la industria del entretenimiento, eventualmente encontrando el éxito con papeles en True Detective y Los juegos del hambre. Aunque su carrera ha sido exitosa, todavía mira hacia atrás y se arrepiente de la decisión que tomó en 1987.