Wanda Nara recibió una noticia que la llenó de alegría en los últimos días. La justicia italiana autorizó a la empresaria a obtener pasaportes para sus dos hijas sin la necesidad de la firma de su expareja, Mauro Icardi.
Un día de celebración
La noticia llegó en el momento adecuado para que Wanda Nara disfrutara de un día de sol y mar en la exclusiva localidad de Portofino, en Italia. La empresaria se reunió con su novio, Martín Migueles, y su abogada, Ana Rosenfeld, en un lujoso club de playa llamado Le Carillon.
La jornada comenzó con una selfie familiar, donde Wanda aparecía con sus hijas y su novio, disfrutando del sol y la playa. El club de playa elegido por la familia ofrecía una estética precisa, con reposeras turquesa y sombrillas beige, y una vista impresionante de la bahía.
Un momento de felicidad
La abogada de Wanda Nara, Ana Rosenfeld, también se unió a la celebración, lo que demuestra la estrecha relación que existe entre ambas. La abogada posó junto a Wanda en una selfie, donde ambas aparecían sonriendo y disfrutando del momento.
Las hijas de Wanda Nara también disfrutaron del día, lanzándose al agua y jugando con una tabla de paddle board. La empresaria compartió un video en sus historias, donde se veía a su novio jugando con las olas en la bahía.
Un cierre perfecto
La jornada terminó con un delicioso almuerzo en el restaurante Langosteria, uno de los más exclusivos de la costa italiana. Wanda Nara compartió una foto de la langosta que pidieron, y la expresión de felicidad en su rostro era evidente.
'Estoy muy agradecida por este fallo judicial', afirmó Wanda Nara, aunque no hizo ninguna declaración pública sobre el tema.
El día de Wanda Nara en Portofino fue un momento de felicidad y relajación, después de días de incertidumbre sobre su regreso al país. La empresaria disfrutó de la compañía de sus seres queridos y de la belleza de la costa italiana.