Los precios de los bonos soberanos argentinos aumentaron y el riesgo país alcanzó niveles no vistos desde las elecciones legislativas de 2025, en medio de la incertidumbre sobre si el presidente Javier Milei podrá conservar el respaldo electoral de cara a las urnas de 2027.
Los inversores exigen mayores rendimientos para seguir financiando al país después de los comicios, lo que se refleja en una prima de riesgo en alza. La tendencia se produce a un año de la contienda presidencial y tras la publicación de datos que indican una recesión técnica en el tercer trimestre de 2026.
"Más que preguntar si los votantes cambiarán de rumbo, la cuestión es si seguirán apoyándolo", señaló JP Morgan en un informe reciente.
El banco estadounidense también recordó que la segunda vuelta en Brasil, entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, marcó la última gran prueba política de la región, y que la siguiente será la Argentina en 2027.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que en agosto la economía creció apenas 0,1 % mensual, desestacionalizado, consolidando la caída al sector real y confirmando la recesión técnica del trimestre.
Ante ese escenario, JP Morgan rebajó su proyección de expansión para 2026 del 1,5 % al alza del riesgo a la baja, pero mantuvo su estimación de crecimiento del 2,5 % para 2027, impulsada por las exportaciones. El banco advirtió que la recuperación del consumo privado será moderada si no se revisa el actual esquema de política económica.
"El riesgo es que la recuperación sea demasiado gradual para mejorar la confianza en el gobierno", alertó Morgan Stanley.
Según Morgan Stanley, una mejora en la actividad y en el consumo, acompañada de una desinflación que permita salarios reales más altos, sería necesaria para revertir la alta prima de riesgo. El crédito, aunque disponible, tardará en llegar a los hogares; primero se reactivarán los préstamos comerciales y en dólares, luego hipotecas y financiamiento de autos, y finalmente los créditos personales.
Los analistas locales de Macro redujeron su expectativa de crecimiento real del crédito para este año de alrededor del 20 % a un rango entre 2 % y 5 %, mientras que BBVA pasó de anticipar una expansión del 25-30 % a cerca del 10 %.
Morgan Stanley también señaló que los instrumentos con vencimiento posterior a los comicios presentan precios más bajos, aunque mantiene una visión positiva sobre los bonos argentinos y considera viable que sus rendimientos se estabilicen.
En resumen, la combinación de datos económicos débiles, una prima de riesgo en alza y la proximidad de las elecciones de 2027 plantea un reto importante para el gobierno de Milei, que deberá demostrar avances tangibles antes de que los votantes decidan su futuro.