Volkswagen terminó de armar en España la familia híbrida del T-Roc con la incorporación de una variante de 136 CV, la opción más accesible de la línea autorrecargable que la firma denomina Full Hybrid. Con esta versión, el SUV que se coloca entre el T-Cross y el Taos baja su precio de entrada y queda en mejor posición para pelear en el segmento frente al Renault Captur y el Toyota C-HR, sus rivales más directos.
La marca alemana ya comercializaba el T-Roc Hybrid desde hace unos meses, pero la oferta estaba incompleta: faltaba justamente la alternativa de acceso. La gama tope llega a 170 CV y registra un consumo de 4,9 litros cada 100 km, uno de los registros más bajos de su categoría.
Tres niveles y una apuesta tecnológica
La línea TSI Hybrid se ordena en tres escalones de equipamiento: Match, Style y R-Line. El primero funciona como puerta de entrada; el segundo agrega confort y asistencias; el tercero incorpora una imagen más deportiva y una dotación superior.
El Match ya incluye airbags múltiples, luces LED diurnas y traseras, faros con funciones Coming y Leaving Home, encendido automático de luces, sensor de lluvia, control automático de luces de carretera, cristales posteriores oscurecidos, espejos exteriores eléctricos, calefactables y rebatibles, y retrovisor interior antideslumbrante. Adentro suma cuadro digital de 203 mm, pantalla táctil con Android Auto y Apple CarPlay, USB, radio digital, cargador inalámbrico, climatizador automático, elevalunas eléctricos, freno de estacionamiento eléctrico, arranque sin llave y cierre centralizado con mando.
En seguridad y asistencia, esta versión incorpora control de crucero adaptativo, limitador de velocidad, sensores de estacionamiento delanteros y traseros, cámara posterior, alerta de cambio involuntario de carril, asistente de cambio de carril con aviso de salida del estacionamiento y advertencia de apertura de puerta, detector de cansancio, asistente de arranque en pendiente, control de presión de neumáticos y llamada de emergencia e-Call.
Qué agregan Style y R-Line
El Style sube la apuesta con llantas de aleación de 432 mm, faros LED Plus, climatizador de tres zonas, acceso y arranque sin llave, iluminación ambiental de 30 colores, asientos delanteros calefaccionados y Park Assist Plus.
El R-Line, la opción más equipada, suma llantas de 483 mm, faros IQ.LIGHT Matrix LED, ópticas traseras LED con intermitentes dinámicos, paquete exterior específico, pedales y reposapiés en acero inoxidable cepillado, asientos delanteros deportivos calefaccionados, volante deportivo multifunción calefaccionado y selector de modos de conducción.
La ofensiva de Volkswagen no es casual: Toyota lleva años desarrollando este tipo de tecnología híbrida y el C-HR es su referente en el segmento. Del otro lado, el Captur espera sumar en los próximos meses una versión 100% eléctrica, lo que anticipa una competencia aún más dura entre los SUV compactos.