La Dirección Nacional de Vialidad (DNV) informó que para el ejercicio 2026 cuenta con $563.000 millones, una disminución real del 79 % respecto al presupuesto de 2023 y el registro más bajo desde 1995.

Este recorte se produce en un contexto de deterioro avanzado: casi seis de cada diez kilómetros inspeccionados por la entidad presentan un estado “malo” o “regular”.

"Si bien medimos los últimos diez años, estamos con los registros más bajos desde 1995", señaló Natán Spollansky, de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ).

Magnitud del ajuste

En términos reales, el gasto de Vialidad pasó de $4,3 billones en 2016 a $2,7 billones en 2023. En 2024 el presupuesto cayó a $811.000 millones y en 2025 a $783.000 millones, para llegar a los $563.000 millones actuales.

El programa de mantenimiento de la red nacional también se vio fuertemente recortado: de $828.000 millones en 2023 a $333.000 millones en 2025, y se estima $248.000 millones para 2026, una reducción cercana al 70 %.

Provincias con mayor impacto

Los descensos no fueron uniformes. Entre 2023 y 2025, Buenos Aires y Chubut registraron caídas cercanas al 85 %. Le siguen Chaco (‑83 %), Formosa (‑77 %), Santa Fe (‑73 %) y Córdoba (‑72 %).

En Buenos Aires, el presupuesto pasó de $468.500 millones a $70.200 millones; en Chubut, de $66.800 millones a $9.800 millones; en Chaco, de $65.300 millones a $11.100 millones; en Santa Fe, de $107.300 millones a $28.600 millones; y en Córdoba, de $115.900 millones a $32.900 millones.

Consecuencias en obras y pagos

De los 179 proyectos previstos para 2026, 112 (el 63 %) quedaron con un crédito de apenas $1 o sin asignación alguna, según la Federación del Personal de Vialidad Nacional (Fepevina). Además, al 31 de julio Vialidad había ejecutado solo el 32,6 % del presupuesto vigente y pagado el 29,8 %.

"Es el peor desmantelamiento y vaciamiento de los últimos años", afirmó Patricia Mazzitelli, representante de Fepevina, durante una audiencia en la Comisión de Obras Públicas.

El limitado financiamiento ha paralizado la mayoría de los proyectos en marcha y ha generado retrasos en reparaciones urgentes, como la orden judicial reciente que obligó al Gobierno de Santa Fe a intervenir de inmediato las rutas nacionales 7, 8 y 33.

Perspectivas

Con más de la mitad de la red en condiciones deficientes y un presupuesto que apenas cubre una fracción del gasto histórico, la DNV deberá buscar alternativas para evitar un mayor deterioro de la infraestructura vial nacional.