Esta semana, la veterinaria y sommelier de carnes Constanza "Coni" Moltedo dio a conocer su propia marca de carne a pasto, tras concretar el primer envío a hogares y restaurantes de la zona metropolitana.
Un recorrido de dos décadas
Durante 20 años Moltedo transitó el mercado ganadero de Liniers, estudió los estándares de calidad en Japón y trabajó en frigoríficos. Su paso por la auditoría de grandes cadenas le permitió implantar la certificación BRC (British Retail Consortium) para la cadena Coto y supervisar normas en La Anónima, Walmart y otras empresas.
"Es un mundo loco. La carne te atrae o te expulsa", señaló Moltedo, recordando su experiencia en el sector.
Del sector público a la producción independiente
Posteriormente, ocupó cargos en la función pública, primero como directora de bromatología en Pilar y luego en el Ministerio de Desarrollo Social. Allí observó la dificultad de pequeños y medianos productores para acceder a los grandes circuitos de distribución, lo que la motivó a buscar una alternativa más cercana.
"Quiero que mi carne porte ese mensaje", afirmó la emprendedora, aludiendo a la necesidad de comunicar la sostenibilidad de la ganadería de pastizal.
La estrategia del "caballo de Troya"
Moltedo describe su iniciativa como un "caballo de Troya": pequeños envíos que introducen la carne de pastura en los canales habituales, sin depender de los cortes tradicionales que dominan el mercado. El objetivo es crear un circuito propio que permita a los productores de ganado en pastizales competir en las góndolas.
Próximos pasos
Con la primera entrega ya realizada, la marca buscará ampliar su presencia en carnicerías y restaurantes, al tiempo que promueve la certificación de prácticas ganaderas sostenibles. La emprendedora espera que su modelo inspire a otros actores a reconsiderar la forma de producir y consumir carne en Argentina.