El Toyota Yaris Cross XLI ya se ofrece en el mercado argentino a $41.464.000, el precio más bajo dentro de la oferta de SUV de la marca. La versión de entrada combina un motor naftero 1.5 aspirado de 106 CV, caja automática CVT y tracción delantera, con una dotación de seguridad que en general no suele aparecer en los escalones más económicos de una gama.
La propuesta apunta a quienes buscan un vehículo compacto para uso urbano y familiar, sin resignar confort ni asistencias a la conducción. La mecánica entrega 138 Nm de torque y prioriza la eficiencia y la progresividad por sobre las prestaciones deportivas.
Seguridad completa desde la base
El punto más fuerte del XLI es su equipamiento de serie. Incluye seis airbags y el paquete Toyota Safety Sense, que reúne alerta de colisión frontal, frenado autónomo de emergencia, control crucero adaptativo, asistencia de mantenimiento de carril y luces altas automáticas. A eso se suman el monitoreo de punto ciego y la alerta de tránsito cruzado trasero.
"La diferencia frente a versiones superiores no pasa por una ausencia total de tecnología o seguridad", resume la marca al presentar la configuración de entrada.
Tecnología y presentación exterior
Adentro, la versión base incorpora una pantalla multimedia táctil de 10 pulgadas, cámara de retroceso, encendido por botón y freno de estacionamiento eléctrico. Afuera conserva faros Full LED y llantas de aleación de 17 pulgadas, dos detalles que mantienen una imagen similar a la de las versiones más equipadas.
El Yaris Cross mide unos 4,31 metros de largo, con una distancia entre ejes cercana a los 2,62 metros, y ofrece un baúl de 400 litros. Esas dimensiones lo ubican en el centro del segmento de los SUV compactos, donde compite con modelos como el Volkswagen T-Cross y el Chevrolet Tracker.
Cómo queda en precio frente a sus rivales
La comparación directa ayuda a dimensionar la propuesta. El T-Cross Sense se ofrece a $39.646.250, mientras que el Tracker LT automático cuesta $41.436.900. El Yaris Cross XLI queda así en un rango intermedio, con la particularidad de que no existe una variante con caja manual dentro de su oferta.
La estrategia de Toyota con esta versión es clara: ofrecer una configuración relativamente completa desde el primer escalón de la gama, con caja automática, seis airbags, asistencias a la conducción y pantalla de 10 pulgadas como parte del equipamiento estándar. El Yaris Cross XLI se posiciona, de ese modo, como la alternativa más accesible para entrar a la familia de SUV de la marca.