Toyota sumará una nueva pick-up a su gama regional: la Corolla Deck, un modelo compacto de estructura monocasco que se producirá en el complejo de Sorocaba, en el estado de San Pablo, Brasil, y que tiene lanzamiento previsto para el segundo semestre de 2027. El vehículo se posicionará un escalón por debajo de la Hilux y apuntará a un público que busca la practicidad de una caja de carga sin perder el confort de un auto familiar.
El desarrollo, identificado internamente como Proyecto 150D, ampliará la familia Corolla, que hoy integran el sedán y el SUV Cross. A diferencia de la Hilux, que conserva el chasis de largueros para el trabajo pesado, la Corolla Deck adoptará una carrocería monocasco —sin chasis separado— pensada para el asfalto y el uso recreativo.
Plataforma compartida y medidas
La base será la TNGA-C del Corolla Cross, con quien compartirá la estructura delantera y componentes clave. Desde el pilar central hacia atrás, en cambio, tendrá modificaciones profundas para alojar la caja de carga, además de un frente con diseño propio.
Según las estimaciones que circulan, la pick-up rondará los 4,90 metros de largo, con una distancia entre ejes extendida para asegurar comodidad a cinco ocupantes. La carrocería será de cabina doble.
Dos motorizaciones, una electrificada
La versión de acceso recurriría al naftero 2.0 Dynamic Force de 170 CV y 203 Nm, con caja automática CVT y tracción delantera. La variante tope será la gran diferencia frente a sus competidoras: un esquema híbrido enchufable (PHEV) que combina un motor naftero de ciclo Atkinson con uno eléctrico para alcanzar 223 CV conjuntos, asociado a una transmisión e-CVT, tracción integral y una batería de unos 13 kWh. Ese paquete permitiría circular unos 50 kilómetros en modo 100% eléctrico.
Contra quién peleará
El desembarco de la Corolla Deck la pondrá frente a modelos ya consolidados como Fiat Toro, Ford Maverick, Chevrolet Montana y RAM Rampage, y también contra proyectos que llegarán en los próximos años, como el Renault Niagara y el Volkswagen Tukan.
Por ahora, la compañía japonesa no divulgó estimaciones oficiales de precios en dólares ni la configuración comercial definitiva de la gama para la región. La confirmación del nombre y de la fecha de producción en Brasil marca el primer paso de un plan que Toyota viene cocinando en silencio y que promete mover el tablero del segmento compacto.