Antes de que Ayrton Senna se transformara en leyenda de la Fórmula 1, un piloto mexicano lo tuvo del otro lado de la pista. Alfonso Toledano corrió contra el brasileño en la Fórmula Ford 1600 en Inglaterra, en 1981, y ahora su nombre quedó inscripto en el Muro de Honor del Deporte Motor en México, junto al de Marco Tolama. La ceremonia se realizó en el Autódromo Hermanos Rodríguez, en el marco de una iniciativa del Gran Premio de la Ciudad de México.

Una temporada codo a codo con Senna

Aquel año, ambos defendían los colores de Van Diemen. Senna se llevó 12 de las 20 carreras del campeonato británico, mientras Toledano se ubicó tercero en la tabla general. El duelo más recordado entre los dos ocurrió en Brands Hatch: el brasileño ganó bajo la lluvia y el mexicano terminó segundo.

Esa experiencia quedó guardada en la memoria familiar. Su hijo, Alfonso Toledano Jr., contó que las charlas sobre esa época funcionaron como una escuela de detalles técnicos y de manejo.

"Platicaban mucho de cómo convivían, cómo practicaban, lo que hacían para ser más rápidos", recordó Toledano Jr. en diálogo con ESPN Digital.

El hijo también destacó el valor de ese conocimiento en su propio recorrido: "Ese conocimiento que mi papá tuvo me sigue abriendo puertas en lo personal como coach, como mánager, como piloto en el pasado", señaló.

El legado que llegó a la siguiente generación

Después de su etapa en categorías internacionales, Toledano padre se dedicó a impulsar el automovilismo y a desarrollar campeonatos para pilotos jóvenes en México y Latinoamérica. Ese camino lo siguió su hijo, que compitió en karting contra Sergio "Checo" Pérez antes de pasar a los monoplazas.

Sobre ver el nombre de su padre en un espacio reservado a las grandes figuras del deporte motor mexicano, Toledano Jr. apeló a una imagen doméstica: "Es como tener a Batman dentro de tu casa, a Superman. Y luego verlo en las series de Netflix, en todos los libros de Senna", expresó.

Tolama, la otra incorporación

El reconocimiento fue compartido con Marco Antonio Tolama, apodado "El charro volador", quien también sumó su nombre al muro por su trayectoria como piloto y por su aporte a la difusión del automovilismo. Tolama se convirtió después en una voz reconocida del deporte motor: su trabajo como comentarista y analista acercó las competencias internacionales a distintas generaciones de aficionados, en especial a quienes siguieron la Fórmula 1 por televisión.

Con estas dos incorporaciones, el Muro de Honor, ubicado en la Torre de Control del circuito, reúne ahora 28 integrantes.