El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, volvió a cruzar al gobierno de Axel Kicillof por la Verificación Técnica Vehicular (VTV). Lo hizo después de que entrara en vigencia el aumento del 17,6% en el servicio bonaerense, que elevó el costo para autos particulares de hasta 2500 kilos de $97.057,65 a $114.105,99.
Para el funcionario nacional, la suba está directamente ligada a la decisión de la Provincia de no sumarse a la desregulación que impulsa la gestión de Javier Milei, que abre el sistema a talleres mecánicos, concesionarios e importadores.
"Liberamos la VTV para que la puedas hacer en cualquier taller, concesionaria, o con el service (CABA ya lo está implementando). Pero la Provincia de Buenos Aires dijo que no. Acá el resultado. Nada, para recordar el año que viene cuando votes en la provincia. VLLC!", escribió el ministro en su cuenta de X.
Qué cambia con la desregulación y por qué la Provincia no adhiere
La pulseada entre Nación y Provincia arrancó en marzo de 2025, cuando el Gobierno modificó la reglamentación de la Ley Nacional de Tránsito con el Decreto 196/2025. La reforma se reglamentó en junio de este año mediante la Resolución 32/2026, que abrió el registro para nuevos prestadores.
El cambio central es que la revisión obligatoria ya no queda en manos de plantas exclusivas: también podrán hacerla talleres, concesionarios e importadores que acrediten equipamiento, infraestructura y personal técnico. La idea oficial es reemplazar el esquema monopólico por uno de mayor competencia, con precios libres.
No alcanza con tener un taller para empezar a verificar. Los interesados deben inscribirse, cumplir los requisitos y someterse a auditorías. La obligatoriedad de la revisión tampoco se elimina.
La reforma también tocó los plazos para los autos particulares: la primera inspección pasa a los cinco años del patentamiento y las siguientes tienen vigencia de dos años hasta que el vehículo cumpla diez años de antigüedad. Desde ahí, vuelve a ser anual.
CABA avanza, Provincia se queda atrás
La aplicación depende de cada jurisdicción. La Ciudad de Buenos Aires ya adaptó su normativa: en junio, la Legislatura porteña aprobó la Ley 6963, que incorpora los nuevos plazos, habilita talleres y concesionarios y establece libertad tarifaria. En agosto el Gobierno de la Ciudad abrió el registro de prestadores y en septiembre flexibilizó el procedimiento de inscripción.
La implementación es gradual y está atada al vencimiento de los contratos de las plantas actuales. Por eso, la apertura del registro no implica que todos los talleres ya puedan operar.
En la provincia de Buenos Aires el camino fue otro. El gobierno de Kicillof resolvió mantener las verificaciones en las plantas autorizadas por su propio sistema, con tarifas reguladas y revisiones anuales para los particulares a partir de los dos años de antigüedad.
El aumento bonaerense había sido autorizado por el Ministerio de Transporte provincial y estaba previsto para julio, pero se postergó 90 días tras un acuerdo entre las autoridades y las concesionarias del servicio. Ahora ya está en vigencia.