Nunatak Biotech, la startup argentina que investiga microorganismos de entornos extremos, puso a la venta su primer bioinsumo, Yamana Cold, un estimulante microbiano para semillas con registro del Senasa.
Origen de los microorganismos
El proyecto parte de la investigación de la planta Deschampsia antarctica, una de las pocas especies vasculares que crecen en la Antártida. El equipo científico, vinculado a la Base Carlini, aisló la cepa Pseudomonas fluorescens NB1 que habitaba en esa planta. > "Cuando vemos una planta que crece en un lugar súper extremo, lo primero que pensamos es qué interesantes deben ser los microorganismos que tiene ahí adentro que le permiten sobrevivir", explicó Julia Mensa, CEO de Nunatak Biotech.
Desarrollo y pruebas
Los aislados se evaluaron en laboratorio y luego en invernaderos para determinar su capacidad de solubilizar fósforo, fijar nitrógeno y proteger contra patógenos. Tras los ensayos, la cepa se formuló como tratamiento de semillas y se validó en campo, incluyendo pruebas en la provincia de Tierra del Fuego, donde se encontró la misma especie vegetal.
Resultados en campo
En cultivos de soja, los ensayos mostraron ≈ 25 % más de nodulación y una mejora de ≈ 4 % en rendimiento respecto a tratamientos tradicionales con Bradyrhizobium. Según la empresa, el costo del tratamiento equivale a los insumos necesarios para producir 10 kg de soja por hectárea. > "Creemos que la industria de biológicos vino para sumar, no para reemplazar", afirmó Mensa, subrayando la intención de que el producto sea compatible con prácticas agrícolas ya establecidas. > "Entendemos que la variabilidad de un producto biológico es mayor a la de un producto químico por su naturaleza biológica. Entonces hay que seguir profundizando en innovación y tecnología para dar consistencia y eficacia", añadió.
El próximo paso de Nunatak Biotech es ampliar los ensayos a otros cultivos y regiones, manteniendo la estrategia de combinar soluciones biológicas con los manejos agrícolas actuales.