Con la vista puesta en la llegada del Papa León XIV a Córdoba, el sistema de salud provincial puso a prueba su capacidad de reacción. Se realizó un simulacro de evacuación sanitaria en el predio de FADEA, donde se evaluaron los circuitos de derivación, los tiempos de respuesta y la coordinación entre equipos médicos, servicios de emergencia y fuerzas de seguridad.

El ejercicio buscó medir cómo funcionaría el dispositivo ante una emergencia real durante un evento de gran convocatoria. La planificación incluyó la distribución de recursos humanos, infraestructura y equipamiento para sostener una atención rápida y organizada.

Dos hospitales de campaña y refuerzos en puntos clave

El operativo sanitario se apoyará en dos hospitales de campaña instalados en FADEA, uno en el sector norte y otro en el sur del predio. A ellos se suma un tercer dispositivo en el Cabildo y la ampliación de la capacidad del Hospital Madre Teresa de Calcuta.

Cada uno de estos centros cuenta con camas de shock room —el espacio de atención crítica inicial— equipadas con monitores multiparamétricos, cardiodesfibriladores y carros de paro completos. Ese instrumental permite realizar intubaciones, maniobras de reanimación y cardioversión, con prestaciones similares a las de una terapia intensiva.

A esa infraestructura se agregan 14 camillas por hospital, cada una con soporte para suero y biombos para preservar la privacidad de los pacientes. También habrá cinco tubos de oxígeno, insumos médicos, 14 cajas de suturas y medicamentos para adultos y niños, además de instalaciones sanitarias, carros aguateros de 1.000 litros y dispensers de agua potable con bidones de 25 litros.

Equipos interdisciplinarios para emergencias de distinta complejidad

La cobertura no se limita a la infraestructura. Cada hospital de campaña tendrá un equipo interdisciplinario con médicos terapistas, cirujanos, obstetras y pediatras, entre otros especialistas. Esa combinación de recursos humanos y equipamiento permitirá atender desde urgencias generales hasta situaciones que requieran intervenciones de mayor complejidad.

El simulacro funcionó como una instancia de evaluación integral del dispositivo. El objetivo es detectar dificultades y hacer ajustes antes de que el operativo quede activo durante la visita papal. La preparación anticipada y el entrenamiento conjunto de los equipos aparecen como los ejes para garantizar una respuesta eficaz.

Con este despliegue, Córdoba busca fortalecer su capacidad de organización sanitaria en un acontecimiento que movilizará a una gran cantidad de personas. La prevención y la atención oportuna son los criterios que guían el diseño del operativo.