Andrey Rublev puso punto final a su temporada 2026 este martes en el Masters 1000 de París, donde perdió en primera ronda frente al argentino Tomás Etcheverry en un tiebreak del tercer set. A sus 28 años, el ruso cerrará el año fuera del Top 20 del ranking mundial y con cinco derrotas al hilo, pero lejos de quedarse en ese balance eligió hablar de otra cosa.

"Puedo estar orgulloso del trabajo que he hecho en mí mismo, que no está relacionado con la cancha", dijo Rublev en diálogo con Championat. Y agregó: "Simplemente el trabajo personal, los momentos en los que me descubrí a mí mismo y aprendí a conocerme de una manera nueva".

Un año con títulos y un final en racha negativa

La temporada no fue vacía: ganó un título en Bastad y llegó a las finales de Barcelona y Hangzhou. También alcanzó los cuartos de final en Montecarlo, Roma y Roland Garros, y los octavos en el Abierto de Australia. El cierre en París, sin embargo, dejó esa seguidilla de cinco caídas consecutivas que marcó el tramo final.

Cuando se le preguntó si se reprochaba algo, la respuesta fue directa: "No, no quiero criticarme. Me he criticado toda la vida".

El agotamiento que cambió su mirada

El contexto explica ese enfoque. A finales de 2025, Rublev había hablado sin vueltas del desgaste que sentía y de la necesidad de tomarse un descanso real del tenis. Meses después reconoció que atravesó una etapa aún más dura, en la que perdió por completo el equilibrio, antes de recuperarse de a poco, con la ayuda de Marat Safin.

Esa experiencia es la que ahora lo lleva a planificar distinto. "Quiero empezar mi preparación cuanto antes, para que sea buena y productiva, durante algunas semanas", explicó. La comparación con el año anterior es inevitable: "El año pasado, al contrario, sufrí agotamiento, no quería jugar al tenis y me tomé un descanso demasiado largo. Así que no tuve tiempo para prepararme bien".

Con la mira puesta en 2027, Rublev apuesta a una pretemporada más larga y ordenada para llegar con otra base a la nueva temporada.