El viernes la medida de riesgo país de Argentina se ubicó por encima de los 600 puntos, reflejando un aumento del 19 % respecto al mes anterior. En el mismo día, las reservas internacionales cerraron en 48.245 millones de dólares, tras una caída de 600 millones y sin que el Banco Central incorporara nuevos fondos.

Contexto externo y su eco interno

La subida de la tasa de referencia de la Reserva Federal y la tensión entre EE. UU. e Irán elevaron los precios del petróleo a cerca de los 100 dólares por barril. Estas variables impulsaron los rendimientos de los bonos estadounidenses, encareciendo el costo de financiamiento para economías emergentes como la argentina.

"El alza de los rendimientos en EE. UU. impacta directamente el costo del endeudamiento, pues combina la tasa norteamericana con el riesgo país", señaló un analista del CEPA.

Presiones sobre el plan de endeudamiento de Caputo

El ministro de Economía, Luis Caputo, enfrenta un escenario complicado para colocar deuda. El programa apunta a emitir 5.000 millones de dólares en bonos (Bonares), pero la alta percepción de riesgo dificulta la suscripción. Según el CEPA, el mercado valora un bono a diez años con un riesgo país cercano a los 1.000 puntos, el peor escenario para la estrategia de Caputo.

"Con el riesgo país por encima de 600 puntos, la posibilidad de licitar nuevos bonos se vuelve extremadamente costosa", advirtió otro economista del centro.

Perspectivas y próximos movimientos

Ante la falta de compras de reservas y la presión internacional, el gobierno buscó un préstamo de 7.000 millones de dólares del banco de exportaciones estadounidense, a cambio de activos estratégicos. La divergencia entre el riesgo país argentino y el de la región sigue ampliándose, lo que mantiene al mercado en alerta sobre la sostenibilidad de la política financiera.

Cierre: el riesgo país se mantiene en niveles críticos y el plan de deuda de Caputo enfrenta una valoración de mercado que podría limitar su capacidad de financiamiento, mientras el entorno internacional sigue generando incertidumbre.