El lunes 21 de octubre de 2026, los bonos soberanos argentinos retrocedieron y el riesgo país se ubicó en 765 puntos básicos, según el índice de J.P. Morgan. El movimiento coincidió con la confirmación de la victoria del candidato Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil y generó incertidumbre sobre el programa financiero presentado por el ministro de Economía Luis Caputo.
Impacto inmediato
Los analistas consultados atribuyeron la caída de los bonos al efecto arrastre de la elección brasileña, pero señalaron que la tendencia alcista del riesgo país ya venía gestándose desde hace más de dos meses. > "La suba del riesgo país no es de hoy; lleva más de dos meses en alza", indicó el economista Christian Buteler.
Repercusiones para el programa financiero
El plan de Caputo contemplaba colocar USD 6.000 millones en dólares en el mercado local durante 2026 y USD 5.000 millones en 2027. Con el indicador en 765 puntos, el costo de financiación se eleva, dificultando la ejecución de esas emisiones. > "Cada punto adicional aleja al Gobierno de emitir deuda en dólares", sostuvo Alejandro Giacoia, economista de EconViews.
El gobierno ya retiró del último proceso de licitación el Bonar 2029, que buscaba captar USD 2.000 millones para completar la meta anual. Según el sales trader Nicolás Cappella del Grupo IEB, las condiciones actuales hacen inviable una nueva colocación de ese bono. > "Las condiciones actuales cierran la puerta a nuevas emisiones del Bonar 2029", afirmó.
Alternativas y próximos pasos
Ante la imposibilidad de financiarse vía mercado interno, el equipo económico evalúa opciones como swaps con China o la compra de dólares por parte del Tesoro al Banco Central. Sin embargo, la combinación de factores internos y externos mantiene al país alejado de una re-entrada al mercado internacional de deuda.