La veterinaria Gabriela Degraf, originaria de Paraná (Brasil), está aplicando en la Sociedad Rural de Rafaela un conjunto de técnicas de fisioterapia animal a vacas lecheras de la raza Holando Argentino. El objetivo es que los ejemplares compitan en pista con menor estrés y mejor postura.

Origen del método

Degraf se graduó como médica veterinaria en 2018 y, al no encontrar asignaturas específicas en su universidad, complementó su formación con cursos de fisioterapia, ozonoterapia, quiropraxia, terapia sutil y kinesio taping, inicialmente dirigidos a caballos. "Primero lo probé con equinos y luego lo adapté a bovinos", explicó.

Protocolo en campo

El tratamiento combina tres etapas. Primero, utiliza una manta de campo magnético pulsado para relajar la musculatura y favorecer la circulación. Luego, realiza ajustes quiroprácticos en la columna, enfocándose en el estrés generado por el transporte y la exposición. Finalmente, vuelve a aplicar la manta para consolidar los efectos. "Primero relajo la columna, después ajusto y termino con la manta", describió Degraf.

"Si llegas lentamente, ellas aceptan", comentó la veterinaria, señalando que la mayoría de los animales colaboran desde el primer contacto.

Resultados y aceptación

Desde 2020, solo dos o tres vacas han rechazado el procedimiento. Los efectos persisten hasta 24 horas, por lo que Degraf inicia el trabajo con antelación para que, al día siguiente, los animales estén en su mejor forma para la pista. Según los criadores de Colonia Aldao, la mejora en la marcha y la tranquilidad de los ejemplares se traduce en una mejor valoración genómica durante los juzgamientos.

"Las vacas reciben el cuidado como un cariño extra; es como cuando a un humano le acomodan la columna y se siente mejor al día siguiente", comparó la veterinaria.

Mirada al futuro

El protocolo, creado por Degraf, abre una nueva dimensión en la relación entre ciencia, técnica y bienestar animal dentro del sector lechero argentino. Aunque aún no está certificado oficialmente, los resultados positivos impulsan su difusión entre otros productores de la región.

"Estoy enamorada de lo que hago; es mucho trabajo pero vale la pena", concluyó Degraf, resaltando la pasión que la motiva cada día.