El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) confirmó que la explotación ganadera Santa Unión, de Víctor Tonelli, situada en General Guido, en la cuenca del Salado (Bs As.), logró elevar su producción y disminuir sus gases de efecto invernadero entre 2021 y 2025.
Incremento de la producción
Durante el período analizado, la granja pasó de 101,3 kg a 173,1 kg de peso vivo por hectárea, lo que representa un crecimiento de 70,8 % en productividad. Este salto se debió a una estrategia centrada en la eficiencia productiva, que optimizó la gestión del rodeo, la alimentación y los insumos.
"El caso de Santa Unión muestra que la mejora continua de la eficiencia productiva es una herramienta eficaz para reducir la intensidad de emisiones y generar reducciones cuantificables, verificables y potencialmente valorizables", señaló el informe del proyecto.
Reducción de emisiones y creación de activo digital
Paralelamente, la intensidad de gases de efecto invernadero descendió de 19,73 a 12,94 kg CO₂e por kilogramo de carne, una caída de aproximadamente 35 %. La acumulación de este ahorro equivale a 2 548,3 toneladas de CO₂e menos que el modelo de referencia regional.
Gracias a una metodología científica respaldada por documentación oficial, esa disminución se pudo medir, verificar y registrar como un activo digital susceptible de reconocimiento ambiental.
Herramientas y metodología
El estudio utilizó la "Calculadora de Huella de Carbono para Sistemas Ganaderos", desarrollada por el INTA en conjunto con WWF y basada en los lineamientos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC). Juan Mauricio Álvarez, coordinador nacional del Programa de Carnes y Fibras Animales del INTA, explicó:
"La calculadora está pensada para comparar tecnologías entre distintos modelos productivos, regiones y productores, y para diseñar transiciones que aumenten la productividad, la rentabilidad y, como consecuencia, mejoren la huella de carbono".
La herramienta incorpora datos sobre composición del rodeo, pesos por categoría, índices reproductivos, forraje, fertilizantes, consumo energético y otros insumos, permitiendo un análisis integral del impacto ambiental.
Perspectivas y próximos pasos
Con la reducción de emisiones ya certificada, el proyecto avanza hacia la fase de comercialización del activo ambiental, buscando que el ahorro de carbono sea reconocido por el mercado y genere ingresos adicionales para el sector ganadero.
Santa Unión se posiciona así como un referente de producción sostenible en la región, demostrando que la eficiencia productiva puede traducirse en beneficios económicos y ambientales.