Phil Collins, el legendario músico británico, ha abierto su corazón sobre uno de los momentos más oscuros de su vida. En una reciente entrevista, Collins recordó el año 2024, cuando su adicción al alcohol lo llevó a estar al borde de la muerte.
La lucha contra el alcoholismo
Collins había desarrollado un problema con el alcohol que no solo afectó su salud, sino también sus relaciones familiares. 'Tomaba vino al despertarme', admitió. 'No bebía por la noche, pero no era consciente de tener un problema'.
Su situación empeoró hasta el punto de que tuvo que ser internado en un hospital suizo. 'Mis riñones estaban fallando, mis órganos se estaban paralizando', reveló.
Un nuevo comienzo
Collins atribuye su recuperación a la ayuda de su hija Lily, quien lo apoyó en su lucha contra el alcoholismo. 'Lily estaba sentada a mi lado llorando y me decía: 'Nunca pensé que viviría estos momentos'', recordó.
'Tuve muchísima suerte de salir ileso de aquello', dijo Collins. 'No hay necesidad de decirlo, pero no he vuelto a beber desde entonces'.
Collins también se reconcilió con su segunda esposa, Jill Tavelman, madre de Lily, y con sus otros hijos. 'Ahora tengo una relación maravillosa con Lily', aseguró.