El peronismo cerró filas en defensa del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, luego de los insultos que Javier Milei lanzó durante el lanzamiento de la campaña presidencial del bolsonarismo.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof, el Partido Justicialista, La Cámpora y dirigentes del Frente Renovador cuestionaron al mandatario argentino y coincidieron en defender la relación estratégica con Brasil.
Qué dice Kicillof
Kicillof fue uno de los principales dirigentes que salió a responderle al Presidente. "Ayer lo veíamos, con vergüenza ajena, al presidente Milei ofender e insultar al gobierno de Brasil, a su presidente y a su pueblo", sostuvo. Kicillof marcó distancia de la postura del Gobierno y aseguró que desde la provincia de Buenos Aires defienden una relación de respeto con los países de la región.
Impacto económico
Kicillof reveló, además, que se comunicó con el canciller brasileño, Mauro Vieira, en nombre del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires. Según contó, le transmitió el rechazo a las expresiones del Presidente argentino. "Le dije lo mismo que repito ahora: 'No en nuestro nombre, Milei'", afirmó el gobernador.
Más allá del enfrentamiento político, Kicillof puso el foco en las consecuencias económicas que puede tener la política exterior de Milei. El gobernador recordó que Brasil es el principal socio comercial de la Argentina y sostuvo que las agresiones del Presidente pueden afectar intereses concretos del país.
Reacciones del Frente Renovador
El diputado Diego Giuliano y presidente del FR sostuvo que "un Presidente viaja para defender los intereses de la Argentina, no para hacer campaña ni agraviar al mandatario de nuestro principal socio comercial", y advirtió que "cada pelea diplomática de Milei la terminan pagando nuestra industria, nuestras exportaciones y nuestros trabajadores".
Posición del PJ
El Partido Justicialista, presidido por Cristina Fernández de Kirchner, también rechazó las declaraciones de Milei contra Lula y las autoridades brasileñas. A través de sus redes sociales, el PJ calificó los insultos como "una vergüenza para la historia de la integración regional" y consideró que son "inadmisibles en la boca de un presidente de la Nación".
El PJ sostuvo que las expresiones del mandatario argentino representan "la página más negra de la política exterior y de las relaciones bilaterales con nuestro pueblo hermano". El PJ remarcó que Brasil "no es solo un pueblo hermano", sino también "el principal socio comercial de nuestro país y un actor estratégico para nuestro desarrollo".
El próximo paso será ver cómo se desarrollan las relaciones entre Argentina y Brasil después de estas declaraciones.