Nico Paz volvió a ser protagonista en la Serie A. El mediocampista argentino de 22 años participó de forma directa en los dos goles que le permitieron al Como dar vuelta el partido y vencer 3-1 a Torino como visitante. Primero asistió y después marcó, ambos de cabeza, en el tramo final de un encuentro que su equipo había empezado perdiendo.

La remontada se gestó cuando el partido entraba en su etapa decisiva. Paz envió un centro medido que el español Jacobo Ramón conectó de cabeza para igualar el marcador. Minutos más tarde, el propio argentino apareció dentro del área y definió de cabeza para poner el 2-1 parcial.

Un taco que casi termina en gol

Antes de la igualdad, Paz ya había mostrado su repertorio: habilitó a Maxence Caqueret con un taco, aunque el remate del francés se estrelló en el travesaño. Esa jugada resumió su capacidad para resolver en espacios reducidos y generar situaciones donde parece no haberlas.

El tercer tanto del Como llegó en tiempo añadido, por intermedio del croata Martin Baturina, y selló el 3-1 definitivo. El equipo dirigido por Cesc Fàbregas sumó tres puntos que lo mantienen en la pelea por los puestos de arriba del campeonato italiano.

La mira puesta en la Selección

El buen presente de Paz en Italia no pasa desapercibido para el cuerpo técnico de Lionel Scaloni. Su perfil de mediocampista ofensivo, con llegada al área y capacidad de asistir entre líneas, lo convierte en una alternativa que el entrenador sigue de cerca pensando en los próximos compromisos de la Albiceleste.

Nacido en Santa Cruz de Tenerife, España, es hijo de Pablo Paz, exdefensor que integró el plantel argentino en el Mundial de Francia 1998. Aunque se formó futbolísticamente en España, eligió vestir la camiseta argentina y ya sumó minutos en el seleccionado mayor.

Un plantel con sello argentino

Además de Paz, el Como cuenta con otro argentino en su estructura: el mediocampista Máximo Perrone. La presencia de ambos forma parte del proyecto del equipo, que busca consolidarse entre los animadores de la Serie A.

El desafío para Paz será sostener esta regularidad y convertir su crecimiento en el fútbol italiano en una presencia cada vez más relevante para la Selección argentina. Los próximos compromisos internacionales serán una nueva oportunidad para que Scaloni evalúe sus variantes en el armado del equipo.