La economía argentina enfrenta un desafío significativo con la creciente mora crediticia. Según un informe de la Universidad Austral y la consultora EcoGo, el porcentaje de deudas en atraso supera el 17% del total de créditos otorgados a personas físicas. Esto representa un aumento significativo en apenas 18 meses, lo que sugiere un deterioro en la capacidad de pago de las familias.

La situación fuera de los bancos

La mora crediticia es aún más pronunciada fuera del sistema financiero tradicional. Los proveedores no financieros, como fintech y casas de electrodomésticos, enfrentan una mora del 31% en sus créditos, más del doble que la registrada en el sistema financiero. Esto afecta a casi 12 millones de personas que tienen deudas con estos proveedores.

'La mora sigue subiendo y ya se lleva casi uno de cada seis pesos prestados', advierte Martín E. Masci, coautor del informe.

Impacto en las familias

El aumento de la mora crediticia tiene un impacto directo en las familias argentinas. El pago de deudas con entidades financieras ya consume el 24% de la masa salarial, y al sumar los gastos fijos, una familia promedio tiene comprometido casi el 50% de sus ingresos. Esto sugiere que la capacidad de pago de las familias se está deteriorando rápidamente.

Un problema creciente

La situación es aún más preocupante si se considera que la cantidad de personas con algún tipo de financiamiento alcanzó los 20,4 millones en junio. De este total, 5,3 millones registraban atrasos superiores a 90 días. El deterioro de la capacidad de pago de las familias argentinas es un problema que requiere atención inmediata para evitar consecuencias más graves en el futuro.