El Gobierno de Javier Milei encara una semana con varios frentes abiertos: la negociación por la agenda legislativa, los preparativos para la llegada del papa León XIV y un vínculo con Brasil que sigue sin destrabarse. La visita del pontífice está agendada para el 8 de noviembre, según lo previsto por la Casa Rosada.

El conflicto con el país vecino se originó cuando organismos argentinos colaboraron en la salida de Flávio Bolsonaro del territorio brasileño y en su posterior traslado a Estados Unidos. Esa intervención mantiene la relación bilateral en un terreno delicado.

La rosca legislativa

En paralelo, el Ejecutivo avanza en conversaciones con la UCR para conseguir apoyo a la suspensión de las PASO. Se trata de uno de los puntos centrales de la agenda parlamentaria que el oficialismo intenta cerrar.

Además, el Ministerio de Justicia tiene en carpeta una serie de proyectos de reforma judicial que se suman a la hoja de ruta del Gobierno para las próximas semanas.

Un calendario cargado

La llegada de León XIV y la negociación por las PASO conviven con la tensión diplomática por la salida de Flávio Bolsonaro, dos asuntos que marcan la agenda pública del oficialismo. La expectativa está puesta en cómo se resuelven las conversaciones con la UCR y en el recibimiento al papa.