Mercedes-AMG presentó el GT SUV, el primer utilitario deportivo de gran tamaño que la firma alemana diseña íntegramente en Affalterbach, su sede histórica. El modelo llega con tres variantes, una arquitectura eléctrica de 800 voltios y una configuración de hasta tres motores, con una potencia máxima de 1.169 CV y una autonomía declarada de 700 kilómetros.
La apuesta es doble: por un lado, meterse de lleno en el segmento de los SUV eléctricos de alta gama; por el otro, demostrar que la división deportiva de Mercedes puede trasladar su ADN de superdeportivo a un vehículo familiar. Hasta ahora, la marca no había desarrollado un SUV de este tamaño desde cero en su centro de ingeniería.
Tres versiones y tecnología de 800 voltios
La gama se organiza en tres niveles de prestaciones. La variante tope de línea combina tres propulsores eléctricos y alcanza los 1.169 CV, una cifra que ubica al GT SUV en el terreno de los autos de altas prestaciones. La plataforma de 800 voltios permite cargas más rápidas y un mejor rendimiento térmico, un estándar que la industria adopta cada vez más en los eléctricos premium.
El dato de los 700 km de autonomía corresponde a la configuración más eficiente de la gama, según la información difundida por la marca. La combinación de potencia y alcance busca responder a una demanda concreta: usuarios que quieren un eléctrico con espacio y confort, pero sin resignar aceleración ni respuesta deportiva.
Qué significa para AMG
El GT SUV es el primer gran utilitario nacido en Affalterbach, lo que marca un cambio de escala para la división deportiva. Históricamente asociada a cupés y berlinas de alto rendimiento, AMG ahora extiende su firma a un formato con más volumen y practicidad.
La marca no precisó precios ni fecha de lanzamiento para el mercado argentino. Tampoco detalló los tiempos de carga ni las dimensiones finales del vehículo. Esos datos se conocerán a medida que avance la comercialización global del modelo.
Con el GT SUV, Mercedes-AMG se suma a una carrera que ya tiene competidores consolidados en el segmento de los SUV eléctricos de lujo. La diferencia que propone la firma alemana pasa por el desarrollo integral en su propia casa y por una potencia que, hasta hace pocos años, era patrimonio exclusivo de los superdeportivos nafteros.