Según un estudio del Searchlight Institute, más de 100 proyectos de centros de datos en áreas rurales de EE. UU. podrían ser elegibles para un beneficio tributario federal que entrará en vigor el 1 de enero de 2027.
Cómo funciona el incentivo
La medida surge de una reforma a las Zonas de Oportunidad, introducida por la One Big Beautiful Bill Act aprobada en julio 2025 bajo la administración Trump. La reforma crea una categoría rural que eleva la base imponible en un 30 % y reduce a la mitad el requisito de mejora sustancial.
Para acceder a la rebaja, los promotores deben constituir un vehículo de inversión dedicado; la mera ubicación dentro de un distrito elegible no basta. Además, el IRS protege la información sobre quién reclama el beneficio, lo que dificulta su seguimiento público.
El análisis cruzó la ubicación de menos de 700 centros de datos en desarrollo con el mapa de distritos censales rurales elegibles. Otros informes sitúan el total de proyectos en torno a 1 500, de modo que los más de 100 proyectos identificados representan solo una parte del conjunto.
Reacciones de la industria
Grandes tecnológicas fueron consultadas. > "No utilizamos este programa para adquirir o construir centros de datos", señaló Microsoft.
"No empleamos el beneficio", afirmó Meta.
"No hemos reclamado la ventaja ni la consideramos al elegir ubicaciones", indicó Amazon.
Google no respondió a la consulta.
Impacto fiscal y debate político
El gobierno estima que la expansión del programa costará $40.9 mil millones en la próxima década, cifra que abarca todo el esquema y no solo a los centros de datos.
En septiembre 2026, el senador republicano Josh Hawley presentó una iniciativa para excluir a los centros de datos del beneficio, calificándolo de asistencialismo corporativo. > "Este beneficio es un asistencialismo corporativo que no justifica su uso", declaró Hawley.
Actualmente, las zonas rurales albergan solo 13 % de los centros de datos operativos, pero representan cerca del 67 % de los proyectos planificados, impulsados por la escasez de terrenos y energía en regiones tradicionales como Virginia del Norte.
Emily Kraschel, analista del Searchlight Institute, cuestionó el objetivo real de la medida. > "La pregunta es si el objetivo es alejar la infraestructura de zonas pobladas o simplemente captar capital sin crear empleo", explicó Kraschel.
El incentivo entrará en vigor el 1 de enero de 2027; los desarrolladores deberán presentar el vehículo de inversión necesario para poder beneficiarse.