El Festival Internacional de Cine de Mar del Plata inicia su 41ª edición este jueves 5 de noviembre, con la proyección inaugural de Caballo salvaje nueve de Martin McDonagh. Los directores artísticos Gabriel Lerman y Jorge Stamadianos anunciaron la puesta en marcha del evento, que combina precios accesibles y una cuidada selección cinematográfica.

Precios y venta anticipada

El costo de la entrada general se fijó en 5.000 pesos, una rebaja respecto a los 7.000 pesos que se cobraron en 2025. Además, se ofrecieron paquetes de diez títulos por 25.000 pesos, equivalentes a 2.500 por película. Hasta el momento se registraron 15.000 entradas anticipadas y 32 funciones aparecen ya agotadas.

"Este será el mejor festival que hemos organizado", afirmó Lerman.

Programación y estrenos

La cartelería incluye una mayor proporción de documentales que de ficciones, y destaca la presencia de títulos que compiten en la temporada de premios internacionales. Entre los filmes en carrera por los Oscar se encuentran Ink y Elsinore, mientras que doce obras adicionales fueron calificadas por los organizadores como "extraordinarias", muchas de ellas estrenos mundiales o primeras exhibiciones en la región.

Stamadianos señaló que la estrategia busca "conectar con la audiencia local" y que se comunicarán alrededor de 40 películas al día a través de Instagram para generar mayor visibilidad.

Estrategia de público y desafíos logísticos

Después de una edición anterior con salas casi vacías, el festival apuesta por una campaña digital intensiva y por planes que involucren a los vecinos de Mar del Plata, no solo a los cinéfilos viajeros. Los organizadores también admiten dificultades para atraer figuras internacionales de alto perfil; un intento de traer a Jennifer Lopez en 2025 habría requerido un avión privado de 50.000 dólares, presupuesto que prefirieron destinar a la producción del festival.

La limitada conectividad aérea entre la Argentina y destinos como Berlín o Los Ángeles complica la llegada de estrellas, lo que obliga a priorizar la calidad de la programación sobre la presencia de celebridades.

A pesar de estos retos, los directores confían en que la combinación de precios bajos, una agenda de calidad y una mayor interacción con la comunidad local revitalizará la asistencia y el impacto cultural del evento.