El actor Ludovico Di Santo se abrió esta semana en el programa 'Otro día perdido' de El Trece sobre las burlas que sufrió en la escuela por su nombre y la decisión que adoptó al convertirse en padre.

Apodos y burlas en la escuela

Durante la entrevista, Di Santo recordó que, al ser llamado por su nombre, los compañeros le asignaban sobrenombres despectivos. "¿Querés que empiece? ‘Gorda’, ‘pitufica’, ‘gelatina’…", relató, añadiendo que también le llamaban “Ludo” y otros apodos más agresivos. El actor explicó que esas situaciones le obligaron a desarrollar una forma de enfrentar la adversidad.

"Cuando te llamás Ludovico, en sala de cinco ya se te empieza a complicar el panorama", señaló el conductor Mario Pergolini, quien añadió que los primeros diez años fueron especialmente duros.

Di Santo coincidió con Pergolini en que esas experiencias lo marcaron: "Para bien o para mal, no pasás desapercibido; tenés que encontrar alguna gracia para sobrellevarlo".

La elección del nombre al ser padre

Al ser preguntado sobre la decisión de su propio nombre, el actor aclaró que su padre lo eligió por gusto y él siempre lo aceptó sin cuestionarlo. "Nunca pensé ‘¿Por qué no me pusieron José?’, nunca”, afirmó.

Ahora, como papá, Di Santo dice que la historia le sirve de ejemplo para su hijo. "Quiero que sepa que el nombre no define quién sos, sino lo que haces con él", concluyó.

Un nuevo proyecto teatral

En paralelo, el actor celebró el estreno de 'La Ratonera', adaptación teatral de la novela de Agatha Christie, en el Teatro Liceo, señalando que su carrera sigue avanzando pese a los obstáculos del pasado.